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Componentes del Partido Popular

El otro día apareció en el diario La Razón una encuesta sobre los componentes ideológicos actuales del Partido Popular, que daba los siguientes perfiles: 39% conservador, 17% liberal, 15% democristiano, 12% socialdemócrata, 5% centrista. En la escala de 1 a 10 de "izquierda-derecha", los encuestados se situaban en un 6 y pico.

Se ve claramente como el componente ideológico fundamental del Partido Popular es el conservadurismo, doblando el primero de los siguientes componentes, rozando la mayoria relativa (39%). Esto está lejos del "centro reformista", como vengo diciendo, que quiza tenía su sentido en los años de refundacion de la "derecha española" y fundación del PP, pero ahora no. La derecha hace tiempo que unida en el PP es ya "centro-derecha". En cuanto al reformismo, se pretendía hacer hincapié, no siempre con buen tino, dado que el reformismo en Estados Unidos por ejemplo tiene visos de proteccionismo y patriotismo de izquierda, en lo que Suárez denominaba progreso como proyecto de modernización de España, y cuyo abandono por parte del Psoe de González según denunciaba el mismo Suárez en 1989 explicaría en gran parte la situación actual. Apelar al reformismo o al progreso son este caso redundancias prescindibles en el bien entendido de que el conservadurismo popular no necesita más presentaciones al respecto desde el gobierno Aznar y la sucesión de su liderazgo en Rajoy, quien desde su acendrado moderantismo clásico ha ampliado el alcance del conservadurismo popular y perfilado mejor sus rasgos enriquecedoramente heterogéneos. Hoy ya no hablamos de centro y reforma como definiciones del PP, como si el PP fuera una simple gestoría de intereses más o menos legítimos, sino en todo caso como su programa de gobierno, distinguible de su esencia como partido político.

Lo que definiría al PP es, pues, el conservadurismo (ya el centrismo progresista de Suárez era de "moral conservadora"), actuando los demás componentes como rasgos políticos de dicho conservadurismo, propiamente político, pues: liberal, democristiano, socialdemócrata, centrista, según la encuesta del diario La Razón. De modo que por un lado tendríamos un conservadurismo tout court, que sumaría el 39% de su electorado, y por otro un liberalismo, una democracia cristiana y un centrismo socialdemócrata (aquí sumo ambos componentes por razones evidentes, que igualarían con el liberal en un 17% superando el 15% democristiano). Digo "por  otro" porque en la Transición tanto liberales, democristianos como centristas socialdemócratas formaron parte del grueso de la UCD pasando paulatinamente, más pronto que tarde, primero a AP y finalmente al PP, de forma definitiva, en mi opinión, precisamente tras el atentado del 11-M y las derrotas del PP de esta primera década del 2000.

Juntos, liberales, democristianos y centristas socialdemócratas sumarían un 10% más que ese conservadurismo nuclear del centro-derecha tradicional, se llame moderado, conservador o popular. Un 11% quedaría sin definir, como independientes. No era conocido hasta ahora el dato de que la "derecha política" tuviera votantes "independientes". Si bien las tendencias diferentes al conservadurismo sumarían más juntas que el mismo conservadurismo, la experiencia histórica demuestra que nunca fundaron un partido político distinto. Los dos más importantes, Unión Liberal de O´Donnell (gobernó cuando Lincoln) y UCD de Suárez (gobernó cuando Reagan empezaba), que en realidad no se denominaron partidos, no pasaron de los cinco años de gobierno seguidos, actuando coyunturalmente como centros políticos encauzadores más o menos afortunados. El caso del CDS de Suárez puede ser visto como una excepción, que remite sin duda a la excepción de los cuarenta años de dictadura del general Franco, precisamente como su continuidad. El centrismo demócratasocial -"progresista y liberal"- tomó su nombre del partido portugués homónimo de los años 70, un partido centrista precisamente considerado "derechista" como tal, al que se le añadió un PP democristiano al modo del PP democristiano de Areilza de la Transición, para formar, no en un único partido, sino junto al mayoritario PSD, la derecha portuguesa. Todavía en 1993, 400.000 votos fueron para el CDS, sin lograr, de forma insólita, ni un solo escaño en el Congreso. 400.000 votos pasaron del Psoe al PP en las elecciones de 2008, de los 700.000 que perdió el Psoe pese a recibir muchos de IU, lo que le valió para gobernar, yendo a parar los 300.000 restantes a la nueva formación de UPYD, nueva como la Fuerza Nueva de los 300.000 votos de la Transición, y con nombre de resonancias a la UCD, como Ciudadanos resuena al CDS. Este trasvase, como he dicho antes, me parece definitivo y enormemente significativo.

Como he explicado en otros textos, la derecha política española ha sido liberal jovellanista (liberalismo moderado) en las Cortes de Cádiz y en el trienio liberal. Luego Martínez de la Rosa, constituyente de 1812, fundó el Partido Moderado, que tuvo como principal lider "ejecutivo" a Narvaez. Luego Cánovas, que habia estado en la Unión Liberal, fundo el Partido Conservador, que tuvo como sucesivos lideres a Silvela, Maura, Dato y De la Cierva. Luego Gil-Robles fundó Acción Popular que junto a otros partidos formó la CEDA, miembro de los gobiernos radicales de la Segunda Republica y oposición, junto al Bloque Monárquico de Calvo-Sotelo, del desbarajuste del régimen. Luego de la transición de UCD/CDS y AP, Aznar fundó el actual Partido Popular. Por tanto: Partido Moderado (antecedentes: liberalismo jovellanista de 1812), Partido Conservador (Cánovas se inició en la Union Liberal de O´Donnell), Partido Popular (antecedentes: Partido Social Popular nonato de Gil-Robles y Herrera Oria en los años 20, luego Acción Popular de Gil-Robles; en la transición Partido Popular de Areilza -subsumida en la UCD de Suárez- y Alianza Popular de Fraga).

La excepción del CDS de Suárez, en mi opinión, no solo remite al largo periodo franquista sino también al radicalismo. Y aun más atrás, a Argüelles, padre de nuestra primera Constitución de 1812, autor de su "Discurso preliminar", discípulo del conservador Jovellanos y mito de un Partido Progresista que desde el principio, incluso desde la no inclusión del Senado por parte de Quintana en la nueva Constitución, tuvo problemas con la democracia real. Argüelles sería, por tanto, la figura histórica de nuestra democracia y el símbolo del centrismo político, en mi opinión, directamente vinculado, rectificación franquista mediante, con la figura de Suárez. Centrismo, radicalismo y franquismo (¿movimiento nacional?) serían, pues, "derechas" circunstanciales de algún modo aun y siempre presentes en el centro-derecha actualmente representado por el Partido Popular.

Por eso, de la encuesta del diario La Razón, un periódico próximo al componente centrista socialdemócrata del PP, como el diario ABC lo estaría a su conservadurismo, el diario La Gaceta a la democracia cristiana y el diario El Mundo a su liberalismo, corregiría precisamente la definición del componente centrista socialdemócrata, y más concretamente el socialdemócrata, del 12%, pues todavía viene caracterizado por el famoso malentendido "económico" del gobierno y discursos de Suárez. Se le puede criticar a Suárez alguna reticencia a la revolución conservadora de Thatcher y Reagan, pero salvo en el tema económico, casi no hay diferencia en las figuras políticas de los tres, salvadas las distancias. Y en el tema económico, aparte del diferente contexto de una economía europea continental o semi-continental como la española en la que se produjeron tales políticas y discursos, las críticas a Suárez podrían verterse igualmente contra los mismísimos Hayek, Popper, Aron y compañía en textos que todavía en aquellos años andaban de vez en cuando con el freno de mano socialdemócrata puesto por determinadas sendas. Claro es que los señores Hayek y compañía lidiaban entonces no con los socialdemócratas, sino con los comunistas de diverso pelaje en los estertores de la hegemonía keynesiana europea cuyo último personaje fue su amigo americano Jimmy Carter.

¿Se trata simplemente de tachar, pues, la tendencia "socialdemócrata"? No. En mi opinión, se trata de ponerla al día en el sentido de hacer que prevalezcan en ella las tradiciones históricas más realmente arraigadas del radicalismo republicano y del monarquismo franquista al mismo tiempo, esta sucesora de la otra hasta el punto original, me atrevería a decir, de la radical-democracia de Ruiz Zorrilla en los tiempos de Amadeo de Saboya y del federalismo republicano de Castelar. Se me dirá, con razón, que ni el radicalismo republicano ni el monarquismo franquista son "ideologías" propiamente dichas, como tampoco el centrismo, ese 5% de la encuesta del diario La Razón que he remitido originalmente a Argüelles. No son ideología, en el sentido programático, pero son si cabe posiciones políticas más trascendentales en cuanto a que afectan a la conocida controversia históricamente concreta sobre la jefatura del Estado, su esencia, que son los derechos fundamentales, y su fin, que es la libertad. En cuanto al programa económico, esta tendencia, repito, conjunta, de centristas socialdemócratas, muy ligada socialmente a los empresarios autónomos, añadiría que o bien se encontraría próxima al componente liberal o bien constituirían uno propio, liberal en lo económico, pero no de la gran empresa, y por tanto más cercano a lo que conocemos como libertarios o anarcoconservadores. Ese 12% debiera leerse, en mi opinión, ligado al radicalismo federal más que a una economía socialdemócrata centralizada, y estaría teñido, pues, de libertarismo económico. O bien, sumados centristas y socialdemócratas en un 17%, ese 17% sería completamente centrista como segundo componente, ex-aequo junto al liberalismo, del diverso electorado popular, tal y como ocurre por ejemplo en Suecia, donde lo que aquí denominamos conservadores son allí "moderados", formando con los restantes componentes (liberales, centristas y democristianos) la opción partidaria del conservadurismo político.

Por siglas históricas, el 39% conservador correspondería a los mencionados liberales jovellanistas, Partido Moderado, Partido Conservador y Partido Popular. El 17% liberal a la Unión Liberal, al Partido Reformista, luego Liberal-Demócrata en la República, y al conglomerado liberal de la transición, primero en UCD y luego en la marca electoral de AP (Coalición Popular) y el CDS, si bien muchos pasaron a ser votantes del Psoe en los años 80. El 15% democristiano podría corresponder a los tradicionalistas de 1812, subsumidos luego en el Partido Conservador de Cánovas, en el Partido Social Popular de Gil-Robles, y en el Partido Demócrata-Popular subsumido en la CP de Fraga. El 17% centrista socialdemócrata podría corresponder a los liberales que fueron progresistas en 1812 y moderados en 1820, especialmente Argüelles; al Partido Demócrata-Radical, al Partido Republicano Federal, luego Partido Radical, y finalmente al CDS.

Un último apunte que me gustaría realizar tendría que ver entonces con la idea de que no habría un conservadurismo y por otro lado un liberalismo, etc. Sino que habría un conservadurismo político con distintos matices, principalmente "moderado", seguido a media distancia de un conservadurismo "liberal" y de un conservadurismo "centrista" (o "radical"), y finalmente de un conservadurismo "democristiano". Todo ello formaría un conservadurismo popular.

Esta corrección de los rasgos característicos del electorado popular de la encuesta del diario La Razón matizaría asimismo sus equivalentes, por así decir, mediáticos, en concreto impresos. Así, el diario ABC sería el principal diario conservador, moderado y en origen liberal a un tiempo, maurista de inicio, idoneista después, vinculado a la sublevación militar franquista finalmente, si bien censurado en algún momento por el mismo Franco, etc. El diario La Razón, originalmente concebido como una suerte de ABC vespertino por el ex director del ABC de los 80 en los años de gobierno Aznar, estaría más próximo al conservadurismo que he llamado centrista en conjunto, radical, maurista jr., "juancarlista", etc. El diario La Gaceta, de reciente aparición como implacable oposición al gobierno "Zapatero", también hijo a su modo del diario ABC, estaría por su parte más del lado del conservadurismo democristiano. Finalmente, el diario El Mundo difícilmente podría estar considerado como un diario conservador, si bien suele pedir el voto popular y acoger en sus páginas cierto conservadurismo, sobre todo el de tipo liberal, con dosis de democracia cristiana y algo de radicalismo. Pero con el diario El Mundo pasa a menudo lo mismo que con la "Derecha Liberal republicana" de Alcalá-Zamora, que como se ha visto no he situado en ningún momento como opción política conservadora por razones que sobra comentar. Por otro lado, ningún diario de Barcelona podría tampoco estar considerado como conservador, salvo precisamente el diario La Razón, en cuanto que el grupo de comunicación del que forma parte tiene su sede central en Barcelona.

07/06/2011 21:33 procopio Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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