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procopio: café filosófico

Viva la ciencia

Voy cumpliendo el plan de lectura, aunque he cambiado "El hombre" de Rostand por un librito sobre la película "Monos como Becky" que me venía a cuento leer, y no sé si me dará tiempo con el libro de Rostand. De momento, tengo hasta septiembre para estudiar la estofa del pensamiento según Pinker, en 600 páginas, y ya veré si me sobran días.

Lo que quería anotar aquí es mi impresión sobre el excelente, por no decir extraordinario, libro de Punset ("Cara a cara con la vida, la mente y el Universo"), aunque las entrevistas no sean sino pedazos de las entrevistas más largas emitidas en su programa "Redes" de TVE, algunas de las cuales he visto repuestas después de la edición del libro, pero antes de leerlo. Una oportunidad extraordinaria y, de hecho, única en España. Extraordinario por cuanto tiene de amplia ventana a la ciencia que se está haciendo en todo el mundo en las últimas décadas, con claras y pertinentes implicaciones filosóficas y aun políticas, que es a lo que yo me dedico y lo que más me interesa. De ahí que de entre todos los desarrollos científicos el que más me llame la atención sea el de la neurociencia cognitiva, la neurología y la psicología cognitiva. Damasio, que maneja a Spinoza, Hume y James como referencias teóricas, y cuya entrevista no es desde luego la más intensa, es sin embargo para mí el número uno de esta hornada de científicos que van desde los viejos paleontólogos y biólogos del ADN posterior a la 2ª guerra mundial hasta la más reciente investigación nanotecnológica. Pero hay muchos más. Están Dennett (la máquina virtual), Dawkins (el gen egoísta), Wilson (la sociobiología y la consiliencia), Jay Gould (equilibrio puntuado y neotenia), Pinker (el lenguaje-instinto), Margulis y su hijo Dorion Sagan (hijo de Carl Sagan, el de la serie "Cosmos"), Lovelock (teoría de Gaia) y otros menos conocidos pero no menos interesantes, como Llinás, Davies, Chudnovsky, Tobias, Humpreys o Kirkwood, por citar algunos que recuerdo. Casi todos ellos profesan en universidades norteamericanas y británicas, pero hay también profesionales entrevistados en Francia, en Australia y algunos españoles, astrofísicos y nanotecnólogos entre el CSIC y la NASA. Las nacionalidades no siempre coinciden con el lugar de trabajo, porque, sin ir más lejos, Damasio es portugués, no americano, y Llinás es americano nacionalizado, pues de hecho es colombiano. Deepak Chopra debe de ser indio. En fin, la comunidad científica internacional. La comunidad científica.

La mente, la vida y el universo: átomos, células, neuronas. Genes y memes. Naturaleza y cultura (o entorno). ¡Gran debate! Mucho Darwin, pero también Einstein y la mecánica cuántica. Los viejos Galileo y Newton. Y algunas referencias filosóficas explícitas e implícitas, como Pitágoras y Demócrito, Ockham, Descartes, Spinoza, Hume, Kant, y el siempre silencioso influjo de Aristóteles. Algo de Freud, Piaget, Chomsky. Las entrevistas son un festival, pero más que de hechos incontrovertibles, de razonamientos, de búsqueda intelectual, de ensayo y error, de trabajo de campo -la medicina funciona casi siempre como disciplina transversal de todas estas ciencias-, de conversación modesta e inteligente, de humor. En suma, un placer.

Información, o sea materia: "it from bit". Si pueden, encuentren el libro de Punset y pónganse al día.

PD: en Libertad Digital TV tienen también un programa semanal de ciencia de media hora de duración. Se titula "Vive la ciencia". No querría ser tan imperativo, pero es también muy recomendable.

Robert Louis Stevenson

He estado calculando los libros que llevo leidos desde que soy profesor y trabajo. Llevo cuatro años -en septiembre empezaré el quinto curso- y me sale una media de unos 13 libros por año/curso, más de la mitad leidos en verano. La media baja hasta los 10 libros desde que estoy en Alicante, pero es que estando en Castellón no hice ningún viaje a Nueva York ni a Londres, ni dediqué unas Navidades a la música clásica, y aun traía el empuje lector -de hasta un libro por semana durante varios meses, y a veces de 3 libros por semana, sin contar los libros que leía como lector para la Agencia Balcells, 2 al mes- de cuando no trabajaba, o lo hacía preparando la tesis o las oposiciones, pero no como profesional asalariado. También en Alicante leo menos -de hecho, un libro apenas- de media durante el curso, mientras que en Castellón, durante el primer curso, sin contar el verano, leí 8 libros. Cada curso es más absorbente y cansino, con lo cual hay que redoblar el esfuerzo y la atención, dejando poco tiempo para el relajo de la lectura de libros.

Espero al menos en lo sucesivo, sin viajes, mantener la media de unos 10 o 12 libros por año/curso. Veremos. Solo con los libros de filosofía que aun tengo para leer, en la reserva, sin contar los de este verano, necesitaría cuatro o cinco veranos más. Libros de narrativa, poesía u otras cosas tengo otros tantos, con lo que necesitaría otros cuatro o cinco veranos para dar buena cuenta de ellos. Digamos que estoy hipotecado librescamente por 10 años.

Como no quiero que la deuda pase de aquí, este verano me he puesto una vez más manos a la obra, y después de leer un poco de literatura, me he preparado un plan de lectura de libros filosóficos que anuncio inmediatamente:

-"El error de Descartes" y "Buscando a Spinoza", de Damasio.
-"El hombre", de Rostand.
-un libro de entrevistas de Punset a varios científicos actuales.
-"Un mundo de palabras", de Pinker, traducible mejor por "La estofa del pensamiento".

El de Punset y el de Pinker son voluminosos. Tengo además otros dos en reserva, quizá para leerlos en septiembre o durane el curso que viene ya: "Progresa adecuadamente", de Pericay, y "La filosofía de los Estados Unidos", de un autor francés.

De los libros que llevo leidos hasta ahora en este verano, destacaría los de Stevenson: si Stevenson no es el mejor escritor moderno, y cuento aquí desde Dante hasta Franzen, está muy cerca. Desde luego sus novelas no tienen la enjundia o densidad de las más grandes, ni sus cuentos pasan a menudo de meros pasatiempos. Sus poemas son hermosos y verdaderos, pero nada más. Sin embargo, aparte de escribir maravillosamente "La isla del tesoro", "Jekyll y Mr. Hyde", "La flecha negra" y los "Cuentos de los mares del sur", Stevenson destaca sobre todo, diría yo, por sus ensayos, escritos como con punzón, extremadamente perspicaces, gozosos y aleccionadores, pero sin rastro de moralina. "Moral laica", "Virginibus puerisque" y este que acabo de leer, "A través de las praderas y otros ensayos" (el relato de un viaje de Nueva York a San Francisco, en 1882, o los titulados "Fontainebleau" y "Pulvis et ombra") deberían ser "best-sellers" que aun leyera todo el mundo lector. Escritos, ya he dicho, como sobre mármol, son no obstante exigentemente vivaces, aun cuando relatan penurias. El candor de Stevenson, que a veces es superficial o se detiene en detalles que solo al autor importan, resulta siempre no obstante excitante, porque no hay rastro de engaño. Yo tenía un amigo que se parece físicamente a Stevenson, en el rostro; era "camello" de poca monta y si no ha acabado en la cárcel poco le ha faltado. Ya no lo frecuento más, pero me alegra, de algún modo, su mera existencia, fatal y aun equivocada pero estoicamente soportada. Es esto lo que Stevenson relata, explica, matiza y celebra en sus formidables ensayos tanto como la extrema cortesía, el honor o el deber. No solo no me extraña que Savater pusiera una cita de Stevenson al principio de su libro sobre Nietzsche sino que yo mismo me acordé de Stevenson (y del Kant de "Un cielo estrellado sobre mi cabeza y la rectitud en mi corazón", ¿es así?, todo hay que decirlo), sin conocer aun el libro de Savater, una noche de septiembre delante de la casa-museo de Nietzsche en Sils-Maria.

"La verdad es de un linaje rudo".

Maravillosa noche en el Garden

Ayer de madrugada, a las 3, empezaron las finales de la NBA, Celtics-Lakers, como las de los años 80, cuando nosotros empezamos. A las 3 de la madrugada, por el Canal 4, en abierto -maldito Canal +, que nos quitó el rugby y la NBA, aunque ésta nos la ha devuelto en parte y algo de rugby pasan por Teledeporte-. Cuando conectaron con el pabellón de los Boston Celtics, el nuevo Garden, se podía respirar a miles de kilómetros la atmósfera del viejo Garden, casi europea. Con un poco de imaginación, hasta se podían ver aún algunas volutas de los cigarros puros de Red Auerbach revoloteando en el aire. Solo esto ya fue estremecedor. Y no digamos el principio del partido, con el público enfervorecido, la primera canasta desafiante de Gasol, y todo el partido, especialmente cuando Pierce (que no Peirce, que es el fundador de la gran filosofía contemporánea, el pragmatismo) se lesionó, volvió y venció.

No sé qué más puedo decir. Mis palpitaciones es que Boston hará valer, como ayer, el factor cancha y ganará esta final, como es tradición entre los Celtics y los Lakers. Ahora bien, es posible que esto no suceda hasta el séptimo partido. Boston es un equipo mucho más veterano, conjuntado, y que una vez llegado a la final después de 20 años, con el factor cancha a su favor, difícilmente dejará pasar la oportunidad. Como ayer hizo en parte Los Ángeles, que perdonó por dos veces, en el tercer cuarto, más si cabe por errores ofensivos -mala circulación del balón y falta de definición- que por errores defensivos. Si además Bryant no juega bien, poco podrán hacer, a no ser que Pierce se lesione definitivamente. Quizá LA tenga más oportunidades después de esta final. No ganando ayer, perdió una oportunidad inmejorable para dar un paso de gigante hacia el Anillo 2007-08.

No es que me guste este vaticinio, porque, de hecho, con todo el respeto y admiración que me infunde el legendario orgullo verde, yo he sido siempre más "laker" que "celtic". Mucho más. El sol más que la niebla -aunque qué bonito día aquel sábado por la mañana en que jugando nuestros primeros partidos de mini-basket cruzó una breve nube de niebla por la pista-. California más que el Este. El amarillo más que el verde. Y sobre todo Magic Johnson más que el gran Larry Bird, y por supuesto mucho más que Jordan. Cuando yo jugaba a mini-basket, en el puesto de base, con 10 años, era casi tan alto como los que entonces jugaban de pivots. No es que yo fuera especialmente mágico, pero sí inventivo, y podía llegar a tener el mismo control de la situación y mover el balón de forma parecida, sin dejar de reir, y a veces de llorar. Luego me quedé en el 1,80, y hasta llegué a jugar de pivot ya al final de mi carrera como federado a los 17 años. No hubo más. Por todo esto pongo a Magic Johnson por encima del resto, de antes, de entonces y de después. Él tiraba tan mal como yo, además. Conservaba aun trazos del estilo de tiro de los años 60.

Ayer por la noche, de madrugada, me di, pues, este lujo. Lujo que no se va a repetir, porque todos los siguientes partidos los darán por el canal de pago. No son días alegres en el instituto, así que ayer aproveché, como siempre que puedo. Hoy ha aparecido el inspector, y la sombra de un segundo expediente administrativo. Quejas de la sinrazón. Lo de siempre. Parece que a España todavía no ha vuelto la vieja escuela, ni siquiera en forma de "revival".

El cojín de Protágoras

De todos es conocido que Benjamin Franklin, al que podríamos considerar de algún modo el Protágoras de los albores de la nación americana, además de padre fundador de la primera democracia moderna totalmente republicana, fue impresor e inventor. Como impresor, periodista y demás, fundó en 1750 la primera Sociedad Filosófica al otro lado del Atlántico, en Filadelfia. Como inventor, es sabido que suyos son el pararrayos, la silla giratoria y alguna cosa más.

Pues bien, leyendo sobre Protágoras, de Abdera, padre de la sofística y de algún modo el filósofo más importante entre los pre-socráticos y los socráticos (Sócrates, Platón y Aristóteles, éste ya post-socrático, de algún modo), maestro de Demócrito, también de Abdera, y por tanto fundador del atomismo, que viene a ser algo así como la ciencia en su puridad radical (como la gran sofística sería la filosofía o la prudencia en su versión más pura también), del cual descienden Epicuro, Lucrecio y, modernamente, Spinoza y algún otro, leyendo, pues, sobre este gran filósofo al que simplemente tenía por un sofista y un maestro de democracia, me he enterado de que al parecer también inventó algo. Inventó un cojín para transportar cosas, o mejor dicho, inventó un nuevo uso del objeto "cojín", en este caso útil para transportar otros objetos.

Técnica, o usos técnicos: no en vano Castoriadis eligió perorar sobre el concepto de la "técnica" en el único diccionario colectivo de términos filosóficos en el que llegó a participar, que yo sepa.

Grandes filósofos, grandes sofistas, inventores también. ¿Lograré yo algún día, modestamente, inventar algo, una cosa o un uso de una cosa? Sí, en mi casa mi padre me tenía en ocasiones por un pequeño inventor: sabía enfrentrarme a las averías de la televisión y a los botones del mando a distancia (¿existe el vacío?), y sobre todo, yo también inventé una especie de cojín de Protágoras la primera noche que el chico californiano que pasó nueve meses en mi casa se dio cuenta de que la cama era demasiado pequeña para él y yo acerqué una banqueta al final de la cama y le puse encima una almohada y juntándola con el final de la cama alargaba ésta hasta el tamaño que aquel chico californiano recién llegado demandaba.

PD: hablando de cojines, de Protágoras y de traslados, esto tiene su pequeña moraleja: como es sabido, el término "metáfora" tiene que ver con el acto de trasladar. El cojín de Protágoras viene a decirnos: más fácil, más útil y más claro será si metaforizamos con cuidado, si utilizamos metáforas cuidadas, sabiendo que metaforizamos. No siempre la Sofística misma supo estar a la altura de esta exigencia.

Triángulo de Amor Bizarro

Se trata del nombre de un grupo de rock que he conocido unos meses atrás. Son un chico y una chica, pareja, de La Coruña, un batería, y eventualmente otro guitarra acompañante. Hacen "shoe gaze", lo que no sé muy bien qué es. En fin, el nombre de la banda es el título de una canción de New Order, banda inglesa de los ochenta. Sus influencias van desde The Jesus and Mary Chain hasta el pop-rock independiente español de los noventa, pasando por el lado más oscuro y arriesgado del rock español de los ochenta.

Con estos mimbres, no estaba yo muy predispuesto, pero al final hasta me he comprado su trabajo: "El hombre del siglo V". Son una banda, como mínimo, curiosa. Supe de ellos en el blog de música rock de elmundo.es, que lleva Quico Alsedo (Rock&Blog). Vi los videos de su actuación en "Los conciertos de Radio 3". He visto el video de su "hit" "El himno de la bala". Me parecieron potentes y originales, capaces de sostener un discurso, lo que hoy en día no es muy habitual. Tienen, en efecto, un discurso, y sentido del humor, más bien ácido. Son subversivos, "ma non troppo". Pero lo son. Lo son en cierto modo en su puesta en escena, clásica y a pelo, lo son en la música, ruidosa y melódica a la vez, audaz y tradicional al mismo tiempo, y lo son sobre todo en su lírica, en sus letras, y hasta en la forma de trabajar. Aunque no se entienda ni la mitad de lo que dicen. Son jóvenes, pero tampoco ya tanto, pues rondan la treintena de edad. En suma, todo esto es lo que se agradece, sin apenas truco ni concesión, aunque no se trate de mi estilo musical predilecto.

Han sido editados por Mushroom Pillow, sello independiente, pero les ha costado mucho tesón: de hecho, el disco recopila sus canciones grabadas desde 2004, que habían ido editando antes como habían podido, y que aquí quedan recogidas todas, limpias y masterizadas y todo lo demás. Son unas trece canciones. Trabajo arduo de pulimiento y selección. Hacer, desechar, acabar. Así se alcanza la calidad, cuando no la excelencia.

La estética del grupo es, en efecto, bizarra. Su discurso, en efecto, es bizarro. Sus letras son de una bizarría a menudo ininteligible, de un heroísmo gótico. Su música es bizarra. Las canciones lo son, sus letras lo son. Pero lo que importa, en esto, es lo que suena, es cómo suena. Y, ah, aquí sí que se entiende bastante bien la música de TAB, su grito, su pena, su alegría.

Los temas que la gente más ha celebrado son el citado "El himno de la bala", "Quiénes son los curanderos", "Isa vs. el Partido Humanista". Etc. La palabra "Jesús", en referencia al personaje histórico Jesús de Nazaret, sale de forma recurrente en varios de ellos. No sé si es que son cristianos fundamentalistas, si escuchan la Cope, o se trata simplemente de un aire de locura galaica. En fin, ya digo que TAB da para más de un análisis y para más de dos.

Mi canción favorita, muy favorita, se titula "Ardió la Virgen de las Cabezas". No sale ninguna virgen en la canción. Pero, en fechas señaladas, arde el corazón, o, diría más, la cabeza. Es quizá el tema más logrado, mejor resuelto: "Ya, ya es Fin de año, se baila, es la prosperidad/Ya, ya es Noche de Reyes, amo a solas, ¿por qué no folláis?".

El triángulo de amor bizarro principal de esta vida no es la típica historia romántica de dos chicas y un chico, dos chicos y una chica, el corasón loco que ama a dos mujeres a la vez, y todo aquello. No. Ya hay un triángulo, y bien bizarro, en la simple relación entre dos personas, si es real. Más vale, por eso, ser honesto y portarse bien, dentro de lo posible. Y si hay amor, para qué seguir. Más vale, entonces, encomendarse a menudo al Justo, al Crucificado. Sin perder el humor.

Mundo bizarro.

Grupo de trabajo de filosofía en Alicante

Bajo la coordinación del profesor Ángel Martín, actualmente docente en un IES de Aspe, se está realizando un curso del Cefire en el que varios profesores de filosofía de los IES de la provincia de Alicante han tenido la oportunidad de presentar ponencias. Las charlas se están llevando a cabo desde enero de 2008 en el IES Figueras Pacheco de Alicante, en el que estuve el curso pasado, y en el IES La Torreta de Elche, instituto en el que actualmente tengo plaza en propiedad.

Ángel Martín lleva toda la información detallada del curso en un blog: www.filosofia-alicante.blogspot.com, y ha abierto una página llamada "Dialéctica" en la que se pueden leer los textos de las ponencias y otras cosas: www.dialectica.es.

La intención es prolongar este grupo de trabajo de profesores de filosofía de los IES de la provincia de Alicante en una asociación filosófica, o bien exclusivamente de Alicante, o bien vinculada a la de Murcia o a la así llamada Sociedad de Filosofía del País Valenciano. Yo apuesto por empezar de momento aquí en Alicante, pues existe suficiente caldo de cultivo: además, Murcia es otra comunidad autonómica y Valencia sigue entre acomplejada respecto de Barcelona y ensimismada en su fatuo valencianismo pancatalanista. Así que ya solo con fundar esta asociación filosófica en la quinta provincia española en población haríamos bastante. Estaría bien formar aquí una suerte de Sociedad Filosófica de Amigos del País, en contacto con instituciones tan importantes como el Instituto de Neurociencias, el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, las universidades, los institutos, y otros agentes sociales, culturales y económicos, como la CAM.

Amigos del país y, más aún, amigos de la sabiduría.

Mi ponencia, un denso resumen de la que expuse en febrero de 2004 en el CCCB de Barcelona en un curso sobre Castoriadis que organicé yo mismo entonces, versó sobre el concepto aristotélico de imaginación a la luz de los análisis de Castoriadis, comparándolo con el mismo concepto en Kant. Esto forma parte de la primera mitad de mi tesis doctoral "Idea trágica de la democracia". Luego, pues, la ponencia finaliza con una reflexión sobre las implicaciones políticas de tales conceptos, lo cual supone finalmente una ética del pensamiento de raíz materialista a la manera de un Spinoza contemporaneizado. Quizá para otro curso me atreva directamente ya con Spinoza. O acabo de explicar lo que apenas tuve tiempo de esbozar el otro día. Mi ponencia: http://www.dialectica.es/resources/La+imaginaci$C3$B3n+en+Arist$C3$B3teles+y+Kant+seg$C3$BAn+Castoriadis.pdf

Ya llevamos un buen puñado de charlas. Hay unos cuarenta profesores apuntados, que trabajan en Elche, Alicante, Elda, San Vicente, Benidorm, Alcoy y Orihuela, pero la media de asistencia debe de estar sobre la veintena. Las ponencias han tratado sobre los más variados temas: propiamente filosóficos, como empirismo y filosofía analítica actual (Davidson), platonismo y analogía, Nietzsche, el mío sobre la imaginación en Aristóteles y Kant, y otros más sociales como feminismo, renta básica, prostitución o espiritualidad laica. También se han tratado cuestiones estéticas (Benjamin y la fotografía), históricas (comparación de los imperios británico y español a la luz del trabajo de J.H. Eliott), o pedagógicas (una crítica feroz, a lo Gustavo Bueno, de la nueva Loe y en concreto de los nuevos planes de estudio de filosofía en Eso y en Bachillerato). Quedan todavía unas semanas para acabar, y algunas ponencias versarán sobre Zubiri, Leibniz, libertarismo, militancia política, etc.

Gratis no lo hacemos, porque estos cursos del Cefire de formación del profesorado son un requisito imprescindible para cobrar trienios y sexenios. Pero el efecto excede a la causa tratándose de hombres, y hemos ido más allá del mero valor pecuniario y desde luego burocrático del curso. Vivos debates se han desarrollado después de todas las conferencias. Algunos muy polémicos, como es costumbre en la profesión. Pero hasta el punto de llegar a las manos como en "El banquete" de Luciano de Samosata, esto no.

Filósofos, también somos "filofronéticos". Amantes de la sabiduría (de la sabiduría teórica, es decir, de la ciencia), también somos amantes de la prudencia, o sabiduría práctica. Con la Loe nos quisieron eliminar, casi. Después de las protestas, nos han degradado. ¡Es un paso adelante! "Educación para la ciudadanía" en lugar de una más escueta pero más amplia y libre "Ética" (porque para enseñar civismo y urbanidad ya están los padres), y "Filosofía y Ciudadanía" en lugar de una más clara y verdadera "Filosofía y política", o "Filosofía y filo-prudencia", puestos a poner nombres originales, que es por lo demás lo que ya se venía haciendo, aunque de una forma menos dependiente, no ya del Estado, sino del Gobierno de turno, como es el caso real de la desdichada Loe. Para acabar, lo de "Ciencias para el mundo contemporáneo" no sé si es una analogía; en todo caso, a falta de exigir matemática y física, ¡las contemporáneas también!, a todo aquel bachiller de ciencias actual, cosa que hoy en día no ocurre, o de aumentar su nivel en la Eso, cosa que aun ocurre menos, imagino que esta "Ciencia para..." será el fermento de la nueva espiritualidad laica de esa reserva espiritual de Occidente que sigue siendo, hoy al modo progresista, España.

Continuará.

Gales vuelve a ganar el Grand Slam

Tres años después, coincidiendo con la vuelta del centro Gavin Henson, Gales ha vuelto a ganar el Torneo de las 6 naciones, la Triple Corona y el Grand Slam. Digo que ha vuelto porque este equipo ya lo ganó en marzo de 2005: dormí veinte horas seguidas después de aquella victoria, por cierto.

El sábado de la consecución de este segundo Grand Slam del actual equipo de Gales frente a Francia por 29-12 (9-9 en el descanso), no hubo estrellas sobre el Millenium Stadium, que fue cubierto. Pero los versos de Dylan Thomas resonaron durante todo el partido, al menos en mi cabeza. Una primera parte de aguante furioso, y una segunda parte de arrojo furioso, siempre con calidad, dieron la victoria a Gales y el Grand Slam, el segundo de esta generación después del conquistado en 2005.

Esta vez el camino contó con dos partidos fuera, el primero en Inglaterra, en la catedral, para empezar, donde Gales no ganaba desde hacía 30 años. Y el penúltimo partido en Irlanda, siempre difícil, 12-16.

No es comparable este equipo a la legendaria Gales de los años 70, que en sucesivos años ganó, viniendo de sendos triunfos en el 65 y en el 67, lo siguiente: el Grand Slam en el 71, en el 72 no lo ganó porque el partido contra Irlanda fue cancelado, pero como si lo hubiese ganado; 73 y 74 fueron temporadas de transición; en el 75 ganó el Torneo (perdiendo contra Escocia el Grand Slam y la Triple Corona), en el 76 el Grand Slam, en el 77 la Triple corona (perdiendo el Torneo y el Grand Slam contra la Francia de Jean Pierre Rives), y en el 78 el Grand Slam. Un equipo maravilloso, de dos generaciones, con Gareth Edwards, JPR Williams y Gerald Davies como hilos conductores y estandartes, que como parte de los Lions o los Barbarians dominaron además la escena internacional, logrando victorias por ejemplo frente a Suráfrica o Nueva Zelanda que hacía 40 años que no se producían. Es posible que aquella Gales, que podía ganar de mucho a Australia, de disputarse entonces el Mundial, hubiese salido campeona o al menos finalista, tanto en los años 71-72, con Barry Jones como apertura, como en los que van del 75 al 78, con Phil Bennet en este puesto.

Este equipo de principios del siglo XXI tiene no obstante grandes cualidades, sobre todo una fortaleza mental que se ha echado de menos todos estos años de sequía, si exceptuamos el 3º puesto en el Mundial y la Triple Corona de la Gales de Jonathan Davies (87 y 88 respectivamente), el equipo y el jugador que me engancharon a la furia galesa, al cielo galés, y el título compartido del 94 con Neil Jenkins. Claro que el profesionalismo que le ha vuelto a conducir a la gloria también ha limitado la espontaneidad entusiasta de su juego, marca de la casa. Gales, a principios del siglo XX, en su primera época dorada, inventó el juego largo a la mano, buscando las esquinas, mucho antes de que Francia popularizase el llamado rugby champán. Hoy sigue jugando así, pero guardándose más las espaldas.

Stephen Jones, que tiene un aire de juego a lo Phil Bennet, tuvo que salir en las segundas partes contra Irlanda y Francia para ganar los partidos, pese a que los empezó el joven apertura James Hook. El ala Shane Williams tiene la típica velocidad y recorrido de los alas galeses, lo mismo que Shanklin. Su ensayo rompedor contra Francia en el último partido fue maravilloso. Martyn Williams impone su carácter como nº7, "flanker", a lo John Taylor, y, con Henson, es el que lleva el peso del equipo. Gavin Henson, defensivamente buenísimo y ofensivamente con cualidades de apertura, tiene dotes de "crack", aunque sin llegar a la altura de los Edwards y compañía. Este centro ha ganado todos los partidos que ha jugado en el 6 naciones: esperemos que ahora no se distraiga y vuelva a llevar a la selección galesa de rugby a nuevos triunfos, sin que tengan que pasar tres años. Si domina su mala cabeza, puede dar aun más de sí. El nº1, Jenkins, es otro de los supervivientes del Grand Slam de 2005 (lástima que no estuviera el zaguero Gareth Thomas), un pilar fundamental en la delantera.

En suma, el País de Gales cuenta ya con 10 Grand Slam, solo 2 menos que la todopoderosa Inglaterra. El año que viene volveremos a celebrar la llegada del febrero y con ella el inicio del legendario torneo de rugby de las 6 naciones, en lo más duro del frío invierno.

"Bread of heaven, bread of heaven, feed me till I want no more...".

Feria de la democracia

Hoy hemos ido con el IES a IFA, la feria de Alicante-Elche en Torrellano, junto al aeropuerto internacional de El Altet.

Una feria de la democracia. Explica Aristóteles en su "Ética" que la otra cara de la libertad política es la libertad económica. Siglos después a esto lo llamó Marx "capitalismo", llevándose por delante a la misma democracia.

Por esto enfatizo que esta feria del empleo y de la educación profesional es una feria de la democracia, por ser una feria de la economía.

Había de todo: estaban las consejerías (hoy las CCAA tienen el 50% del poder político del Estado, y esto es demasiado, como ya he dicho en otro lugar), las universidades (de la Comunidad y de Murcia), y todos los ciclos formativos que se pueden cursar en los IES de Alicante, provincia, además de la escuela de idiomas, centros empresariales, etc. El único ministerio que había era el de Defensa.

Marx. Marx empezó estudiando a los materialistas, Demócrito, Epicuro y Lucrecio. Pero esta buena intuición inicial se fue al garete en cuanto se hizo hegeliano. Marx tomó a Hegel como un Aristóteles moderno y se equivocó, porque no son exactamente lo mismo, más allá incluso de que uno sea antiguo y el otro contemporáneo.

Marx transformó su materialismo inicial en uno histórico-dialéctico, a la Hegel. La consecuencia fue una especie de condena religiosa, cripto-judía, del judaísmo que precisamente Spinoza había evitado siempre, de la economía liberal, entonces ya teorizada en los libros de Adam Smith o en la misma "Enciclopedia". La consecuencia fue el totalitarismo, en este caso de izquierdas, el comunismo, si es que no fueron de izquierdas, o provenientes de la izquierda, también el fascismo y el nacional-socialismo.

Marx llamó plusvalía a aquello que desde el Neolítico llamamos excedente. Se puede y se debe debatir sobre los excedentes, pero condenarlos en virtud de que los medios de producción no están en las manos adecuadas es tanto como anular la posibilidad de producir, de tener manos, de exceder y de debatir sobre el exceso. Sostener con un determinismo absoluto una necesidad histórico-dialéctica en aras de la liberación, ¡material!, del "hombre total" es tanto como anular cualquier materialidad, humana y no humana, y la libertad misma. A qué entonces Darwin o el mismo Nietzsche, del que sin embargo Marx hizo un elogio. ¿No eran los valores caducos del Occidente medieval que Nietzsche quería erradicar los mismos que Marx propugnaba, aunque fuera al modo inverso y posmoderno de Hegel? Según Marx, una necesidad histórica convirtió el feudalismo en capitalismo y llevaría este al comunismo, pasando por la dictadura del proletariado, antes campesinado. Pero también había campesinos en Norteamérica, e incluso obreros, muchos y variados, y allí no ha habido jamás una dictadura. Es que estos campesinos ya estaban liberados de su servidumbre, justamente a causa de la libertad económica que pronto se convertiría también en política. El asunto de la abolición de la esclavitud de los negros, con una guerra civil de por medio, acabó por refundar el país. EEUU tiene varias cosas hegelianas, pero dos cosas hegelianas, muy hegelianas, no tiene: no han convertido el amor al saber en una ciencia (para eso tienen el pragmatismo), y no sostienen una "historia concebida", o sea, nacionalista "stricto sensu" (para eso se dedican más bien a "hacer historia", aunque a menudo sea con tono mesiánico y "manu militari").

Finalmente los socialdemócratas nos vendrán con aquello de que, "sí, vale, pero gracias a Marx tenemos derechos sociales". Como si mucho antes de Marx no hubiese habido ya en los albores de la democracia moderna en Holanda e Inglaterra republicanos o federalistas, "levellers" y "diggers" (es decir, igualitaristas y removedores), o antes el utopismo renacentista, y después el mismo socialismo utópico ilustrado. Hoy la lucha del precariado o del emigrado no es una lucha totalitaria, excepto en algunos casos.

No es poco asunto el asunto de la necesidad, natural y extra-natural. Pero desde luego la "solución Marx" nunca fue la buena.

Hoy no hemos ido a una "feria del capitalismo". Hoy hemos estado en una feria de la democracia. Real como la vida misma.