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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://procopio.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>procopio: caf&#xE9; filos&#xF3;fico</title><description>Bienvenidos a "procopio: caf&#xE9; filos&#xF3;fico". Desde febrero de 2005, un sitio en internet donde encontrar&#xE1;s art&#xED;culos de diversa factura sobre pol&#xED;tica, filosof&#xED;a, periodismo, literatura, deportes, educaci&#xF3;n, m&#xFA;sica. La pol&#xE9;mica est&#xE1; servida, y si te disgusta mi petulancia, avisado quedas de que me gu&#xED;a la divisa de Montaigne: "Yo soy mi f&#xED;sica y mi metaf&#xED;sica". O esta otra, le&#xED;da en una camiseta: "Libert&#xE9; de parole. Freedom of speech. Libertad del discurso".</description><link>https://procopio.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Un anillo para la historia</title><link>https://procopio.blogia.com/2015/062301-un-anillo-para-la-historia.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2015/062301-un-anillo-para-la-historia.php</guid><description><![CDATA[<p>Todav&iacute;a con el eco de la batalla resonando en mis o&iacute;dos, tengo que hablar de las Finales de la NBA que, oh sorpresa, enfrentaron a mis Golden State Warriors, &iexcl;a la postre campeones!, y a los Cleveland Cavaliers de Lebron James. C&oacute;mo no hablar de unas finales que han sido las m&aacute;s vistas desde las de los Bulls de Jordan en el 98, y las m&aacute;s vistas desde que las finales las retransmite la cadena de televisi&oacute;n estadounidense abc, esto es, desde 2003: una media de 19.939.000 de espectadores y un 11,6% de rating. Pueden parecer pocos al lado de los 100 millones que cada a&ntilde;o siguen la Superbowl, pero, insisto, desde los &uacute;ltimos Bulls de Jordan no se ve&iacute;a literalmente nada igual.</p><p>Y es que el a&ntilde;o para mis Golden State Warriors ha sido glorioso, redondo, &uacute;nico. Ya he hablado en otra estampa de su fortaleza en los n&uacute;meros (strength in numbers fue el lema escogido para estos playoffs) de la temporada regular, encumbrada finalmente por el anillo de campeones. Campeones de la NBA o, como se dec&iacute;a antes, world champions.</p><p>En efecto, como campeones del mundo llegaron los integrantes de la fabulosa plantilla de los Warriors al aeropuerto de la bah&iacute;a de San Francisco, con Curry saliendo el primero del avi&oacute;n enarbolando el trofeo. Una imagen as&iacute; solo me trae a la memoria la Copa del Mundo que gan&oacute; Espa&ntilde;a en Sud&aacute;frica y su recibimiento estelar en Barajas. Lo m&aacute;ximo.</p><p>Y como no pod&iacute;a ser de otro modo, los Warriors han sido campeones contra todo pron&oacute;stico. Al inicio del curso baloncest&iacute;stico, la consecuci&oacute;n del anillo por parte de la franquicia de Golden State se pagaba 25-1 en las casas de apuestas de Las Vegas. En mi pron&oacute;stico de octubre, los nombr&eacute; como gallitos del Oeste pero poco m&aacute;s. Un 25-1 a inicios de la temporada es m&aacute;s de lo que se pagaba por el anillo que consiguieron los Dallas Mavericks en 2011. Ha sido, por tanto, la mayor sorpresa de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os.</p><p>Sorpresa relativa, claro est&aacute;, visto lo visto en la regular season. De hecho, los Warriors han partido como favoritos en todas las eliminatorias por el t&iacute;tulo, y eso ha sido un h&aacute;ndicap m&aacute;s que otra cosa. En el primer partido de primera ronda perdieron en el &uacute;ltimo cuarto una ventaja de 25 puntos contra los Pelicans de Nueva Orleans que, de la mano de Davis, a punto estuvieron de dar un susto en la cancha del Oracle Arena de Oakland. Se desat&oacute; entonces un debate sobre el grado de experiencia de los jugadores de los Warriors. Cuando llegaron a la final, sali&oacute; el dato de que ninguno de ellos hab&iacute;a jugado nunca una final. Eso explica un poco lo que ocurri&oacute;. Pero antes los Warriors tuvieron que lidiar con los feroces Grizzlies de Memphis, que se llegaron a colocar 1-2 en la serie, y con los Rockets de Houston.&nbsp;</p><p>En todas estas eliminatorias, Stephen Curry, el base de Golden State nombrado MVP de la temporada regular, brill&oacute; con casi 30 puntos de media por partido. Sus triples han pasado a la historia como sin duda los m&aacute;s bellos jam&aacute;s vistos. Y su efectividad es incomparable, como vamos a ver.</p><p>Soy de los Warriors desde la &eacute;poca del r&eacute;cord de Sleepy Floyd en unas semifinales de conferencia de 1987 contra los Lakers. Eran los primeros playoffs, si digo bien, desde la &eacute;poca de Rick Barry. Todav&iacute;a el logo era el del estado de California con la estrella a la altura de San Francisco. Hoy el logo es el puente m&aacute;s famoso del mundo, el Golden Gate en la apertura de la bah&iacute;a de la ciudad del norte de California. Despu&eacute;s del breve periodo del base adormilado, llegaron los dos a&ntilde;os del Run TMC, nombre que se le dio al trio formado por Chris Mullin, nuestro eterno n&uacute;mero 17 que ya jugaba con Sleepy Floyd, Richmond y Hardaway debido a su baloncesto r&aacute;pido y ofensivo, semejante a la m&uacute;sica de un grupo de rap del mismo nombre Run TMC. Jugaron playoffs. Fueron los &uacute;ltimos hasta el a&ntilde;o del We believe. La historia de los Warriors ha sido, como se ve, m&aacute;s bien tristona desde el anillo de 1975. Aun as&iacute; en Oakland siempre se ha amado el baloncesto y su cancha fue siempre de las m&aacute;s calientes de la NBA.</p><p>De modo que me agarraba al r&eacute;cord de Sleepy Floyd de 1987 o me ilusionaba con el Run TMC de principios de los 90, pero estuvimos sin playoffs hasta la temporada del We believe, cuando por primera vez un equipo que hab&iacute;a quedado 8&ordm; en temporada regular eliminaba a un 1&ordm; al mejor de siete partidos. Este equipo fueron mis Golden State Warriors, con el base Baron Davis a la cabeza, y batieron nada menos que a unos Dallas Mavericks que hab&iacute;an logrado un r&eacute;cord de 67-15 (victorias-derrotas), justamente el mismo r&eacute;cord que este a&ntilde;o lograron los Warriors de los Splash Brothers. Aquel a&ntilde;o fue 2007 y lo sent&iacute; por Dirk Nowitzki, pero es que mis Warrriors son mis Warriors. Supuso el resurgir de la franquicia, si bien de aquel equipo no queda nadie hoy en d&iacute;a. Solo fue en 2009 cuando Golden State seleccion&oacute; en el draft al base Stephen Curry en el puesto n&uacute;mero siete. Este a&ntilde;o ha sido el merecido MVP.</p><p>La contrataci&oacute;n del entrenador novato y exjugador Steve Kerr ha sido la clave que ha permitido dar el salto definitivo. Con el anterior entrenador, mi querido exbase Mark Jackson, el equipo ya defend&iacute;a de &eacute;lite, pero en ataque ten&iacute;a pocas soluciones y no siempre bien pensadas. Con Kerr, el equipo ha pasado de 245 pases por partido (el que menos el curso pasado) a 315. El movimiento del bal&oacute;n, por ejemplo, am&eacute;n del cambio t&aacute;ctico en defensa, fue clave para derrotar a los correosos Grizzlies en semifinales de conferencia y jugar por primera vez desde 1976 una final de conferencia. Quiz&aacute; ha sido el momento m&aacute;s emocionante de estos playoffs para los seguidores de los Warriors de Golden State, junto con la remontada frente a los Cavaliers y especialmente el Game 5 de las Finales.</p><p>Y despu&eacute;s de una final en la que Curry se impuso a Harden, llegamos a principios de junio a las Finales. La meta final estaba cada vez m&aacute;s cerca. Por el lado del Este, Cleveland fue eliminando primero a Boston, donde perdi&oacute; a Kevin Love por lesi&oacute;n; luego, en una dura serie, a los Chicago Bulls de Pau Gasol, que se lesion&oacute;; y en la final de conferencia del Este a los otrora invencibles Atlanta Hawks por un contundente 4-0. Las espadas en todo lo alto.</p><p>Los quintetos titulares fueron por los Warriors Curry, Thompson, Barnes, Green y Bogut y por los Cavaliers Irving, Shumpert, James, Thompson y Mozgov. El partido lleg&oacute; a la pr&oacute;rroga, y en la pr&oacute;rroga, cuando la cosa estaba ya decantada a favor de mis Warriors, el base Kyrie Irving se lesion&oacute; para no volver a jugar en toda la serie final. 1-0 para Golden State.</p><p>Le sustituy&oacute; en la titularidad el combativo base australiano Dellavedova, quien, junto a un inmenso James, se convirti&oacute; en el h&eacute;roe inesperado de la final. Los Cavaliers ganaron el segundo partido tambi&eacute;n en la pr&oacute;rroga y lograron llevarse tambi&eacute;n, ya en Cleveland, el tercero. 1-2 para los Cavaliers.</p><p>Entonces, vino el ajuste. Se hab&iacute;a dicho que no importaba que Lebron James metiese 40 puntos, pero era mentira. Hab&iacute;a que parar, o al menos desgastar, al Rey. Y as&iacute; Lebron James oblig&oacute; al staff t&eacute;cnico de Golden State a cambiar un quinteto titular que hab&iacute;a logrado un r&eacute;cord hist&oacute;rico de 67 victorias y 15 derrotas en temporada regular, y que hasta entonces hab&iacute;a vencido en las series por el t&iacute;tulo. En lugar del pivot australiano Bogut entr&oacute; a defender a Lebron James el alero Andr&eacute; Iguodala, un experto jugador que a pesar de haber sido all star en 2012, hab&iacute;a sido relegado a la suplencia con la llegada de Kerr en beneficio de Barnes (el pivot Lee, otro all star, tambi&eacute;n dej&oacute; su sitio al incre&iacute;ble Draymond Green al inicio de temporada), y que no hab&iacute;a jugado ning&uacute;n partido de temporada regular como titular. El efecto no tard&oacute; en hacerse notar y los Warriors fueron ganando los siguientes encuentros, con m&aacute;s o menos comodidad, hasta resultar campeones.&nbsp;</p><p>Por eso el MVP de las Finales ha sido Iguodala, como el curso pasado fue Leonard, el defensor spur de Lebron James. Esto habla ya por s&iacute; solo de la dimensi&oacute;n como jugador de King James. Las medias de Iguodala en la final fueron de 16,3 puntos, 5,8 rebotes y 4 asistencias por partido, el MVP de las Finales menos anotador desde los a&ntilde;os 80. &iquest;Se merec&iacute;a Curry y no Iguodala el MVP? Es un debate. Yo lo tengo claro. El MVP se da por la final solo, no por el conjunto de los playoffs, de modo que Iggy fue la clave para que los Warriors pudieran hacer frente al vendaval lebroniano que en cada partido se les ven&iacute;a encima y que hac&iacute;a temer por la derrota final.</p><p>Ese vendaval lebroniano se resume en los siguientes n&uacute;meros: 35,8 puntos, 13,3 rebotes, 8,8 asistencias, 1,3 robos y 0,5 tapones por partido, resultando James el primer jugador de la historia de las Finales en liderar todos estos aspectos del juego contando ambos equipos. Es cierto que todo esto con porcentajes muy mejorables, en concreto un 39,8% en tiros de campo, un 31% en triples y un 68,7% en tiros libres. Pero l&iacute;der de todo, la actuaci&oacute;n del ya treinta&ntilde;ero Lebron James solo puede equipararse a las mejores actuaciones del mejor jugador de todos los tiempos, esto es, Michael Jordan (no voy a incluir al mastod&oacute;ntico Chamberlain ahora en el debate).</p><p>Le preguntaron a Kerr a qu&eacute; atleta actual se pod&iacute;a comparar Lebron James, visto el destrozo que les estaba haciendo, y el entrenador de los Warrriors (primer novato en ganar el anillo desde que en 1982 lo hiciera el legendario Pat Riley con los Lakers) contest&oacute;: "Quiz&aacute;s con... American Pharoah". Aj&aacute;. American Pharoah es un caballo de carreras que viene de lograr por primera vez desde 1978 la Triple Corona, es decir, las tres carreras m&aacute;s importantes del circuito de los EEUU para caballos de tres a&ntilde;os, a saber: el famoso Derby de Kentucky, la Preakness Stakes de Baltimore y la Belmont Stakes en Nueva York.</p><p>Por mi parte he preguntado en los foros hispanos sobre NBA cu&aacute;l es el mejor Jordan de la historia, y los m&aacute;s entendidos me respondieron: el del primer anillo de los seis que posee, es decir, el del 91, final contra los Lakers, el a&ntilde;o del fin de Magic Johnson (y su rivalidad con Larry Bird) y el inicio de la era Jordan. Pero en las finales del 93, contra los Phoenix Suns de Charles Barkley, Michael Jordan logr&oacute; en puntos anotados y asistidos la friolera de 55,3 puntos, su r&eacute;cord personal, obteniendo adem&aacute;s un usage (porcentaje de posesiones finalizadas) superior al 40%. Pues bien, en las Finales que acaba de jugar Lebron James, el Rey ha logrado 57,7 puntos entre anotados y asistidos superando tambi&eacute;n, aunque por poco, el 40% de usage. Estad&iacute;sticas avanzadas que nos indican de qu&eacute; madera est&aacute; hecho Lebron James, qu&eacute; clase de jugador es, etc.</p><p>Lo mejor que se puede decir de James, aunque otros pensar&aacute;n que es lo peor, es que el Rey no es jordanesco, como por ejemplo lo han podido ser Kobe Bryant o Dwayne Wade. Lebron domina los partidos como Jordan sin necesidad de imitar a Jordan. James es lebroniano, guste m&aacute;s o guste menos su estilo, y ha quedado claro para muchos esc&eacute;pticos en las Finales que vienen de disputarse y que, una vez m&aacute;s, ha perdido. Ya van cuatro de seis -James es el &uacute;nico jugador desde los Celtics de Russell en los a&ntilde;os 60 en jugar cinco finales seguidas. Pero en esto tambi&eacute;n me tiene ganado el Rey. En los 90 estaba demasiado de moda que Jordan ganase siempre. Ahora est&aacute; de moda que James pierda siempre. Pues yo prefiero a un jugador que, dominando como lo hace el juego, nos recuerde la m&aacute;xima deportiva antigua de los Griegos de que "un perdedor es un posible ganador". Para la &eacute;tica deportiva, incluso para el espect&aacute;culo, no estoy seguro de que fueran beneficiosos los seis dedos que Air Jordan levant&oacute; en Utah nada m&aacute;s ganar su sexto anillo. Si no conoces la derrota... &iquest;a qu&eacute; sabe realmente la victoria?</p><p>De esto podr&iacute;an hablar largo y tendido mis Golden State Warriors, demasiados a&ntilde;os atravesando un desierto en el que ganar el anillo, o siquiera jugar una final de conferencia o de NBA, resultaban simplemente una quimera. Pero aqu&iacute; est&aacute;: &iexcl;ciudadanos de la bah&iacute;a, ya lo ten&eacute;is aqu&iacute;! Curry sale del avi&oacute;n escoltado por el gigante Bogut y el sol brilla en el &aacute;rea de la bah&iacute;a de San Francisco, la ciudad a la que, como nos recordaba el cantante Scott Mackenzie, hay que ir con algunas flores en el pelo. 98 triples ha metido Stephen Curry en estos playoffs, dejando en nada el anterior r&eacute;cord de Reggie Miller, de los Pacers de Indiana, de 58 en el a&ntilde;o 2000. &iexcl;Splash brothers! &iexcl;Y es que Klay Thompson, por su parte, aunque no hiciera precisamente una gran final, ha metido 57!</p><p>83 victorias en total jalonan el recorrido de los Golden State Warriors en este curso baloncest&iacute;stico, otra vez un r&eacute;cord por debajo solo de las victorias logradas por los Bulls de Jordan en los a&ntilde;os 96 y 97. Contra una actuaci&oacute;n descomunal, sobrehumana, heroica, conmovedora del que sigue siendo el Rey de la NBA, mis Warriors ya tienen un anillo para ellos -para nosotros, su afici&oacute;n- y para la historia. &iexcl;Grandes los Warriors!</p>]]></description><pubDate>Tue, 23 Jun 2015 15:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>Messi</title><link>https://procopio.blogia.com/2015/060701-messi.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2015/060701-messi.php</guid><description><![CDATA[<p>A la misma edad, m&aacute;s o menos, que Di Stefano cuando aterriz&oacute; en un menor Real Madrid en 1953, Lionel Messi ha ganado su tercera Copa de Europa (cuarta si le contamos tambi&eacute;n la de 2006) vistiendo la zamarra del FC Barcelona. Tres Champions y siete Ligas, m&aacute;s Copas y Supercopas, jalonan el palmar&eacute;s del mejor futbolista de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Y lo que le queda. &iexcl;Larga vida a Lionel Messi!</p><p>No fue la de ayer, para mi gusto, la mejor final de Champions que recuerde haber visto. En cambio, Segurola hoy en el diario Marca escribe que fue la mejor de los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os. Un poco exagerado. Yo creo que fue m&aacute;s lo que prometi&oacute; al principio que lo que luego realmente ocurri&oacute;. Y no fue un brillant&iacute;simo partido de f&uacute;tbol porque Messi, precisamente Messi, no estuvo en su mejor versi&oacute;n. Claro que esto no es &oacute;bice para que participara determinantemente en el primer gol azulgrana y tambi&eacute;n en el segundo.&nbsp;</p><p>Dec&iacute;a que el partido prometi&oacute; al principio lo que luego solo a rafagas ofreci&oacute; realmente. Y es que el primer gol del Bar&ccedil;a fue una obra maestra. Primer bal&oacute;n que toca Messi, a los cuatro minutos de iniciado el juego, desplazamiento del bal&oacute;n en diagonal; el lateral izquierdo, Alba, la toca para Neymar que a su vez la toca para Iniesta que a su vez la pasa a Rakitic quien por fin marca el 1-0. &iexcl;Belleza!</p><p>Los quince minutos siguientes fueron un ba&ntilde;o del Bar&ccedil;a a la Juventus de Tur&iacute;n. Aunque como se vieron tan pronto delante en el marcador, el ritmo del bal&oacute;n de los jugadores del Bar&ccedil;a no era todo lo r&aacute;pido que pod&iacute;a ser, teniendo a Neymar a un lado y a Su&aacute;rez en el centro de la delantera. Especialmente me gust&oacute; Busquets, atento al quite y exquisito en la apertura o creaci&oacute;n de la jugada. Grande Sergio Busquets.</p><p>Pero despu&eacute;s de los primeros veinte minutos, y gracias a que el portero Buffon de la Juve par&oacute; lo que parec&iacute;a el segundo gol azulgrana, la Juve empez&oacute; a comerle terreno al Bar&ccedil;a. As&iacute; se lleg&oacute; al descanso. Y en la segunda mitad, m&aacute;s de lo mismo. Con otra intervenci&oacute;n providencial del que ha sido uno de los mejores porteros de f&uacute;tbol de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Hasta que en un mal despeje del lateral derecho Alves, la Juve recupera en el medio campo, triangula, se mete en el &aacute;rea y Morata, el delantero madrile&ntilde;o, bate al azulgrana Ter Stegen. El Bar&ccedil;a hab&iacute;a hecho el pardillo, pues la sensaci&oacute;n es que era bastante superior al equipo transalpino.</p><p>Luego lleg&oacute;, en la fase de dominio juventina, el posible penalti de Alves a Pogba e inmediatamente despu&eacute;s, en un contragolpe, el dur&iacute;simo chut de Messi y el gol de Su&aacute;rez en el rechace. El Bar&ccedil;a otra vez por delante. Y as&iacute; la Juve lo volvi&oacute; a intentar atacando bastante bien pero como equipo claramente inferior hasta que ya en la &uacute;ltima jugada del partido, en otro contragolpe propiciado por un despeje de Piqu&eacute;, Neymar sentenciaba con el 3-1 final.</p><p>As&iacute; el FC Barcelona conquista su quinta Copa de Europa, su cuarta Champions desde 2006. La Juventus, por su parte, queda como el equipo continental que m&aacute;s finales ha perdido, superando entre otros al Benfica portugu&eacute;s en esta suerte. Iniesta, el imponderable sweet Iniesta, fue nombrado mejor jugador de la final, es decir, Man of the Match. El pase del primer gol as&iacute; como la ruptura al espacio previa son antol&oacute;gicos. Pero, ya digo, lo que prometi&oacute; el partido al principio solo se cumpli&oacute; en parte, principalmente porque Messi estuvo como a medio gas.</p><p>Ese Messi nos record&oacute; al del Mundial pasado de Brasil. Bajaba mucho a recibir al centro del campo. Pero, aunque es Messi, y ha marcado goles maradonianos, como por ejemplo el primero que hizo el s&aacute;bado pasado al Athletic de Bilbao en la final de la Copa del Rey, Maradona ten&iacute;a un punto mayor todav&iacute;a de t&eacute;cnica individual. Quiero decir que a Messi, ayer, le costaba irse de los marcajes m&aacute;s que de costumbre, como le cost&oacute; en el Mundial cuya gran final jug&oacute; -era su mayor deseo en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os y la raz&oacute;n del baj&oacute;n de su rendimiento en el club- pero finalmente perdi&oacute;.&nbsp;</p><p>&iquest;Es Messi uno de los grandes de la historia del f&uacute;tbol? Sin ninguna duda. Ya lo he escrito en otras estampas. Cuando se hable de esta &eacute;poca dorada del Bar&ccedil;a en la &uacute;ltima d&eacute;cada, se hablar&aacute; de Messi. Cuando se hable de los dos tripletes que el Bar&ccedil;a a d&iacute;a de hoy atesora, siendo el &uacute;nico club europeo en gozar de ese privilegio, se hablar&aacute; de Messi. Como cuando se recuerdan las cinco Copas de Europa del Madrid se habla de Di Stefano. O de las Ligas que desde entonces el Real Madrid empez&oacute; a ganar como churros. Incluso la comparaci&oacute;n entre Messi y Di Stefano resulta pertinente en lo siguiente, a saber, que ambos han sido mejores jugadores de club que de selecci&oacute;n, por una raz&oacute;n o por otra. Pel&eacute;, en cambio, triunf&oacute; en las dos suertes, como campe&oacute;n del mundo (en dos ocasiones, o en tres si contamos el Mundial de 1962) y como campe&oacute;n de la Libertadores con el Santos a principios de aquellos a&ntilde;os 60.</p><p>Messi, Messi, Messi. Simplemente Messi. Es que estar a la altura de Maradona, pese a no ganar un Mundial; estar a la altura de Di Stefano, pese a que ganar cinco copas de Europa seguidas no est&aacute; ya a su alcance; estar a la altura de Pel&eacute;, cuya cantidad de goles en un a&ntilde;o natural creo recordar que Messi ha superado; que te comparen con todos ellos, en fin, con el cambio de ritmo de Cruyff, el profeta del gol, etc&eacute;tera, es muy pero que muy grande. Es una bendici&oacute;n haber podido vivir todo esto en vivo y en directo. Y, como he dicho antes, aun lo que le queda, pues va a cumplir 28 a&ntilde;os, los mismos m&aacute;s o menos que ten&iacute;a don Alfredo cuando lleg&oacute; al Madrid. Qui&eacute;n sabe lo que nos deparar&aacute; el futuro inmediato de Messi.</p><p>Una l&aacute;stima que mi padre no haya podido disfrutar de tal jugador, aunque no estoy tan seguro de que hubiera disfrutado con la &eacute;poca dorada del Bar&ccedil;a. Mi padre me invit&oacute; a ir a Wembley, empero, a ganar la primera Copa de Europa del Bar&ccedil;a en un viaje en autob&uacute;s hasta Londres de veinticinco horas de ida y otras tantas de vuelta. Pero hay algo di stefaniano en Messi, esto es, como dijo Valdano, el hecho de que sea Maradona casi todos los d&iacute;as, que sin duda har&iacute;a las delicias de mi progenitor. Hay algo de Pel&eacute;, en la cantidad de goles marcados, y en la cantidad de pases de gol (dejemos las asistencias para el baloncesto) ofrecidos. Y hay algo de Cruyff, que obviamente tiene que ver con la vinculaci&oacute;n de Leo Messi con el FC Barcelona.</p><p>Cruyff cambi&oacute; la triste historia azulgrana (una Liga en casi treinta a&ntilde;os, ninguna Copa de Europa). Messi la ha multiplicado. Desde luego, en esta tesitura, ser&aacute;n los cul&eacute;s los que disfruten m&aacute;s, ahora que es m&aacute;s dif&iacute;cil ser un cul&eacute; leal entre tanta histeria separatista y necedad institucional. Por eso me alegro infinito, por lo que a m&iacute; se refiere, de haber sido cul&eacute; precisamente en la &eacute;poca en que como entrenador Cruyff cambi&oacute; la historia del Bar&ccedil;a. Fue entonces cuando m&aacute;s frecuentemente acud&iacute; al Camp Nou, para ver ganar cuatro ligas seguidas al Bar&ccedil;a, r&eacute;cord que ni siquiera el equipo de Messi ha igualado. Para ver ganar la Primera, que siempre ser&aacute; la mejor. Para dejar atr&aacute;s esa primera vez que asist&iacute;, con siete u ocho a&ntilde;os, al coliseo azulgrana cuando el Bar&ccedil;a perdi&oacute; una liga tras empatar 2-2 con el Betis despu&eacute;s de ir ganando 2-0. Maravillosos los goles de Quini, pero triste resultado final. Pues bien, aquello ya es en efecto historia pasada. Hoy el FC Barcelona brilla en el firmamento de los grandes clubes europeos. Y es por Cruyff antes que por Messi. Es por Messi antes que por la propia idiosincrasia del club.</p>]]></description><pubDate>Sun, 07 Jun 2015 15:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Madrid, otra vez campe&#xF3;n de Europa (de baloncesto)</title><link>https://procopio.blogia.com/2015/051901-el-madrid-otra-vez-campeon-de-europa-de-baloncesto-.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2015/051901-el-madrid-otra-vez-campeon-de-europa-de-baloncesto-.php</guid><description><![CDATA[<p>Tras dos finales fallidas, el Real Madrid de baloncesto viene de proclamarse campe&oacute;n de Europa derrotando al Olympiacos de El Pireo por un resultado de 78-59. Es su noveno t&iacute;tulo si contamos a partir de 1958, cuando empez&oacute; a disputarse la Copa de Europa de clubes de baloncesto, si bien el primero desde que oficialmente existe la Euroliga (2000-01). No voy a ser yo quien ponga el dedo en la llaga en este decalage de t&iacute;tulos. Considero que el Real Madrid ha ganado su novena Copa de Europa y su novena Euroliga. El t&iacute;tulo tiene distinto nombre y es distinta la copa -cosa que no ocurre, sin embargo, si no estoy errado, con la Copa de Europa de f&uacute;tbol y su heredera la Champions. Pero el sabor a&ntilde;ejo y novedoso a un tiempo es el mismo. De hecho, clubes que hicieron historia en los a&ntilde;os 60 como el propio Real Madrid, el Mil&aacute;n o el CSKA de Mosc&uacute; siguen formando parte de la &eacute;lite europea. Otros, que empezaron a despuntar a finales de los 70 o en los 80, como el Maccabi y el Zalguiris de Kaunas, lo mismo. Por no hablar de los clubes griegos que empezaron a aparecer en los 90, hoy absolutos protagonistas de la Euroliga. Copa de Europa, pues. La vieja y nueva a un tiempo Europa...</p><p>&iexcl;I feel devotion! Ya saben ustedes como funciona desde el a&ntilde;o 2000 este torneo. Primero una fase de grupos. Luego el Top-16. Luego empieza lo bueno, que son los playoffs, para cerrar con el plato fuerte, que es la Final Four, al estilo del baloncesto universitario estadounidense. De hecho, la Final Four se disputaba ya antes del fin del siglo pasado, se disput&oacute; en el 66 y en el 67 y desde el a&ntilde;o 88 ininterrumpidamente. Tambi&eacute;n desde 1988 se otorga el premio al jugador m&aacute;s valioso de la Final a Cuatro. Nombres ilustres, leyendas de este deporte, como Bob McAdoo (el primero), Kukoc, Sabonis, Ginobili, Jasikevicius, Papaloukas, Diamantidis, Spanoulis y Navarro, entre otros, jalonan el palmar&eacute;s del MVP de la fase final. Aparte, desde el a&ntilde;o 2000 se otorga el MVP del torneo regular y del Top-16. El a&ntilde;o pasado lo gan&oacute; el base espa&ntilde;ol Sergio Rodr&iacute;guez, cuya esposa fue alumna m&iacute;a de 2&ordm; de Bachillerato en Alicante. Antes del a&ntilde;o 1988, lo que se hac&iacute;a era honrar al m&aacute;ximo anotador de la final, y entre tales podemos nombrar aut&eacute;nticos portentos del baloncesto, como Emiliano Rodr&iacute;guez, Belov, Meneghin, Epi o Petrovic, el gran y malogrado Drazen. Aparte, claro est&aacute;, de toda la n&oacute;mina de americanos europeizados que aun hoy en d&iacute;a destilan su clase en las canchas de baloncesto del viejo continente.</p><p>Esto de la Euroliga, qu&eacute; duda cabe, es un poco injusto. Porque seg&uacute;n las estad&iacute;sticas Juan Carlos Navarro aparece como el jugador con m&aacute;s partidos cuando en realidad Dino Meneghin, la leyenda italiana, el pivot sensacional, alarg&oacute; su carrera durante las increibles diez finales seguidas del Varese (cinco t&iacute;tulos) en los a&ntilde;os 70... rematando su gloriosa trayectoria con otras dos copas logradas con el Mil&aacute;n en 1987 y 1988. Grande Meneghin, a quien vi en persona como delegado de la seleccion de Italia en el Eurobasket de 2007 en el Centro de Tecnificaci&oacute;n de Alicante. Pero, en fin, as&iacute; est&aacute;n las cosas, y por eso escribo entre otras cosas este art&iacute;culo, para poner las cosas en perspectiva. No vayamos a creernos m&aacute;s de lo que somos, ni tampoco menos.</p><p>Mi primer recuerdo de la final de la Copa de Europa es, sin duda, el de la final de 1983 que la Virtus Roma (el Banco di Roma) gan&oacute; al FC Barcelona en la ciudad suiza de Ginebra, por 79-73, pese a los 31 puntos de Super Epi. Yo ten&iacute;a nueve a&ntilde;os &iexcl;Ya por entonces me apasionaba el baloncesto, ya por entonces no se sent&iacute;a sino devoci&oacute;n la noche de la final de la Copa de Europa! Pero aquella derrota del Bar&ccedil;a en su primera final fue el inicio de una tr&aacute;gica relaci&oacute;n del club catal&aacute;n con la hoy denominada Euroliga. Vinieron m&aacute;s crueles derrotas partiendo como favorito, aunque por el camino descubri&eacute;ramos a jugadores de la talla de Toni Kukoc, formidable jugador. Y por fin la victoria, con Bodiroga como MVP, pero ya con un joven Navarro metiendo triples en el equipo. Fue en el 2003 y aunque no soy muy del Bar&ccedil;a de basket me alegr&eacute; por tantos amigos que s&iacute; lo eran y lo son. En honor de los Epi, Solaz&aacute;bal, Jim&eacute;nez o el m&iacute;tico Chicho Sibilio... &iexcl;se lo merec&iacute;an!</p><p>Entre tanto, est&aacute; la bonita historia de un peque&ntilde;o club que un d&iacute;a me llam&oacute; para ir a probar a su cantera. Hablo de la Penya, el Joventut de Badalona, campe&oacute;n de Europa en 1994. Yo entonces ten&iacute;a veinte a&ntilde;os. Qui&eacute;n sabe si de haber aceptado la prueba seis a&ntilde;os antes me hubiese encontrado como base reserva de Rafa Jofresa en Tel Aviv... &iexcl;Ah no, que por delante estaba su hermano Tom&aacute;s! Bueno, so&ntilde;ar es gratis y siempre me hago esta pregunta. Desde luego, a nivel t&eacute;cnico y t&aacute;ctico, me sent&iacute;a lo suficientemente capacitado para ser hasta profesional del baloncesto en un club como la Penya, pero mi nivel f&iacute;sico -empezando por mi muy justa medida de 1,80 metros de altura- era otro cantar. Definitivamente, no hubiese sido nunca un base joven de 20 a&ntilde;os que gana la Copa de Europa con el club que le dio una oportunidad seria en su adolescencia.</p><p>Aquel Joventut ten&iacute;a un equipo magn&iacute;fico, formado por la cantera y por un par de buenos jugadores americanos. Recuerdo siempre con especial cari&ntilde;o a Ferr&aacute;n Mart&iacute;nez. Entre Romay y Gasol, est&aacute; Ferr&aacute;n Mart&iacute;nez. Lo vi en persona jugando con la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola j&uacute;nior en mi pueblo. Adem&aacute;s, estaba el gran Villacampa, que aun hoy tiene el record de puntos logrados en un partido con la selecci&oacute;n absoluta de baloncesto. El a&ntilde;o 1994 fue especial, porque acababa de fallecer mi padre y yo andaba un poco deprimido. Entonces estudiaba Derecho en la Facultad de Derecho de la UPF de Barcelona, y recuerdo c&oacute;mo algunos compa&ntilde;eros de clase que eran de Badalona celebraron por todo lo alto la consecuci&oacute;n de semejante logro. Dos a&ntilde;os antes, &iexcl;en el a&ntilde;o ol&iacute;mpico!, la Penya hab&iacute;a perdido en el &uacute;ltimo segundo contra el Partizan de Belgrado en Estambul. As&iacute; que la Copa de Europa de 1994 fue una doble redenci&oacute;n. Si bien a mi querido padre ya no hab&iacute;a Dios que lo amparase.</p><p>En medio de las finales disputadas por el Joventut de Badalona, hoy ciudad cuyo alcalde es mientras esto escribo del Partido Popular, fue el club franc&eacute;s del Limoges el que se alz&oacute; con la Copa de Europa en 1993. Fue la primera corona europa jam&aacute;s lograda por un club franc&eacute;s en cualquier deporte profesional. Poco despu&eacute;s creo que el Marsella gan&oacute; la Copa de Europa de f&uacute;tbol. Y de balonmano, pues no estoy seguro, pero es posible que alg&uacute;n club franc&eacute;s la haya ganado dado el dominio que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha tenido la selecci&oacute;n francesa de Karabatic y compa&ntilde;&iacute;a, pero, la verdad, ahora que lo pienso, no me suena. En todo caso, el primero fue el Limoges, con un basket r&aacute;cano, es cierto, pero no todo el mundo tiene a Jordan, por decir algo, en sus filas. Eso s&iacute;, el entrenador era nada menos que Maljkovic.</p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">Hablando de entrenadores, y hablando de la Copa de Europa, hay que hablar por supuesto de Obradovic. La escuela balc&aacute;nica, otrora yugoslava, es inagotable. No entiendo muy bien c&oacute;mo son tan inteligentes para los deportes en general y en cambio pol&iacute;ticamente, en aquellos a&ntilde;os, se estaban matando entre ellos. En cualquier caso, cabe rese&ntilde;ar las ocho copas de Europa de Obradovic con distintos equipos, aunque principalmente sus cuatro Euroligas con el Panathinaikos ya en el siglo XXI, que superan los registros de hist&oacute;ricos como Gomelsky o el espa&ntilde;ol, alicantino para m&aacute;s se&ntilde;as, Pedro Ferr&aacute;ndiz. Especialmente llamativos fueron los enfrentamientos entre Obradovic y Messina, el italiano que ahora en la NBA busca su lugar al sol como primer europeo en entrenar como head coach a un equipo de la liga profesional estadounidense de baloncesto.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">Y, en fin, vuelvo a la novena Euroliga del Real Madrid de Baloncesto. Enfrente, el temible y ya m&iacute;tico Spanoulis (en la semifinal el Olympiacos iba perdiendo ante al todopoderoso CSKA de 9 puntos a falta de tres minutos hasta que Vassilis empez&oacute; a enchufarlas de todos los colores). &iexcl;O-lym-pia-cos! &iexcl;O-lym-pia-cos! rug&iacute;an los atenienses. Segundo cuarto y 15-21 en el marcador y no parec&iacute;a que el talento del Real Madrid pudiera imponerse al savor faire de los griegos. Hasta que apareci&oacute; Nocioni, a la postre MVP de la F4 con sus 35 a&ntilde;os a cuestas, y puso un tap&oacute;n milagroso viniendo desde atr&aacute;s. &iexcl;As&iacute; s&iacute;! El Madrid logr&oacute; igualar primero con los triples del lituano Maciulis, y luego el Olympiacos empez&oacute; a fallar. 35-28, fin de la primera parte, que se convirti&oacute; en un esperanzador 40-29 para los blancos nada m&aacute;s empezar el tercer cuarto. Pero en eso que los griegos aun no hab&iacute;an dicho su &uacute;ltima palabra, parcial de 12-0 y 40-41 en el marcador. Otra vez sensaci&oacute;n de impotencia en los madrile&ntilde;os. Salvo que entonces apareci&oacute; como de la nada el gran Jaycee Carroll y con tres triples seguidos m&aacute;s una canasta de dos volvi&oacute; a abrir una diferencia que ser&iacute;a ya insalvable para el Olympiacos, que finalmente se resign&oacute; a la por fin y tan arduamente conquistada superioridad blanca.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">El Real Madrid de baloncesto era, otra vez, campe&oacute;n de Europa. Hab&iacute;an tenido que pasar veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de la &uacute;ltima, conquistada en Zaragoza en 1995 de la mano de Sabonis, y es solo la segunda si contamos desde 1980. Bueno, menos da una piedra.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 19 May 2015 16:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mis Warriors</title><link>https://procopio.blogia.com/2015/041701-mis-warriors.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2015/041701-mis-warriors.php</guid><description><![CDATA[<p>He tenido suerte. Justo en la temporada en que instalo el Canal Plus en casa los Golden State Warriors, mi equipo de la NBA, han hecho su mejor temporada de la historia y una de las mejores de todos los tiempos de cualquier equipo en temporada regular. &iquest;Por qu&eacute; soy de los Warriors, un equipo que casi siempre quedaba fuera de los playoffs? Pues por afinidad electiva. Por mi hermano Loren Dieu, nacido en Modesto, California, en el &aacute;rea de la bah&iacute;a de San Francisco. Soy de los Warriors como soy de los Athletics de la misma ciudad de Oakland. Soy de los Warriors porque adem&aacute;s me gustan sus colores, su apodo y su estilo de juego, aguerrido y po&eacute;tico al mismo tiempo.&nbsp;</p><p>En 1988 organizamos en mi escuela un all-star los chicos que por entonces nos dedic&aacute;bamos a jugar al baloncesto. Uno eligi&oacute; vestirse de Jordan, que por entonces ya destacaba por encima del resto. Otro de Ewing. El de m&aacute;s all&aacute;, quiz&aacute; de Magic, no recuerdo m&aacute;s. Y yo me vest&iacute; de Sleepy Floyd, el base all-star de los Warriors que sigue teniendo el r&eacute;cord de anotaci&oacute;n en una mitad y en un cuarto de un partido de playoffs, con 39 y 29 puntos respectivamente. Se puede ver en Youtube. Floyd hizo 51 puntos y dio 9 asistencias para ganar ese cuarto partido de las semifinales de conferencia de la Oeste en 1987 y salvar el honor de Golden State frente a unos hasta entonces imbatidos e imbatibles Lakers de Los Angeles. Fue el 10 de mayo de 1987 y el entrenador de Golden State Warriors era George Karl.</p><p>Organizamos un all-star y un concurso de triples, que no puedo recordar qui&eacute;n gan&oacute;. El de mates no s&eacute; si qued&oacute; en un mero intento o hicimos un simulacro en las canastas de mini-basket que hab&iacute;a en la pista de juego de mi escuela. Pero aun no he dicho qui&eacute;n era Loren Dieu. Loren Dieu es mi hermano de AFS-Intercultura, una asociaci&oacute;n (American Field Service) dedicada a enviar americanos a estudiar al extranjero durante un curso acad&eacute;mico. Este Loren, de Modesto, California (la ciudad donde se film&oacute; American Grafitti), vino as&iacute; a nuestra casa en el curso 1984-1985, mientras mi hermano Javier se iba a Zurich, Suiza, tambi&eacute;n a estudiar y vivir all&iacute;. Le recib&iacute; con los brazos abiertos y, obviamente, mi americanizaci&oacute;n fue total, mientras paralelamente los a&ntilde;os reaganianos americanizaban el mundo tambi&eacute;n. Y as&iacute; conoc&iacute; de primera mano el deporte profesional estadounidense, la NFL y especialmente la NBA, porque, como he dicho, yo entonces dedicaba mucho tiempo a jugar al baloncesto tanto en la escuela como en la terraza de mi casa, sita en la Rambla de mi ciudad, donde hab&iacute;a colgado un bote de Dixan que hac&iacute;a las veces de canasta y jugaba all&iacute; horas y horas durante las tardes emulando, entre otros, al imborrable Sleepy Floyd, que jugaba de base, como un servidor. La haza&ntilde;a del "adormilado" Floyd est&aacute; considerada hoy en d&iacute;a como uno de los 60 mejores momentos de la historia de los playoffs.</p><p>Pero no he empezado a escribir para hablar de los playoffs de la NBA, sino de su temporada regular 2014-15, que ayer finaliz&oacute;, y en concreto de la temporada regular que acaban de protagonizar mis Warriors de Golden State, que tendr&aacute;n ventaja de campo en todas las eliminatorias que disputen. En cuanto a la temporada regular, pues quiz&aacute; lo m&aacute;s destacable respecto a mis previsiones del pasado noviembre es que Oklahoma City Thunder han quedado fuera de playoffs pese a los heroicos triples-dobles con que se ha despachado el base Russell Westbrook al final de esta temporada regular. En su lugar, ha entrado New Orleans Pelicans del pivot Anthony Davis, un jugador de &eacute;poca ya pese a su juventud. En el Oeste, el cuadro que ha deparado la regular season es el siguiente (pongo primero al equipo con ventaja de campo, siempre al mejor de siete partidos): Warriors-Pelicans, Memphis-Trail Blazers, Rockets-Mavericks y un estelar Clippers-Spurs. Al final Los Angeles Clippers han quedado terceros, como el a&ntilde;o pasado. Los Spurs, vigentes campeones, sextos tras perder el &uacute;ltimo partido en Nueva Orleans en una noche de fiesta y lujuria de los de Anthony Davis. Memphis ha ido de m&aacute;s a menos pero ser&aacute;n un hueso duro de roer en las eliminatorias y los Rockets han quedado segundos comandados durante toda la temporada por un excelso James Harden, que opta al MVP, junto a Curry.</p><p>Por el Este, la gran sorpresa ha sido Atlanta Hawks. Aun recuerdo el maravilloso partido que nos depararon los Hawks y Golden State Warriors el 6 de febrero, un viernes de madrugada, en Atlanta, partido cuyo peso en la primera mitad llev&oacute; Golden State pero que finalmente los reservas de los Hawks decantaron del lado de Atlanta. Dijo Daimiel que desde los a&ntilde;os 80 no se enfrentaban dos equipos con tan buenos r&eacute;cords (c&oacute;mputo de las victorias y de las derrotas) en un partido que quiz&aacute; se podr&aacute; repetir en la final de la NBA de este a&ntilde;o. Atlanta Hawks ha batido, adem&aacute;s de llegar a las 60 victorias, un r&eacute;cord, el de victorias logradas en un mes, con un 17-0 en el mes de enero que quedar&aacute; para los anales de la historia del baloncesto.</p><p>Los otros enfrentamientos ser&aacute;n Cavaliers-Celtics, Bulls-Bucks y Raptors-Wizards. Lebron James intentar&aacute; lograr su tercer anillo de campe&oacute;n, pero se puede topar con unos Bulls donde Pau Gasol, y no Derrick Rose, ha resucitado: l&iacute;der m&aacute;s veterano de la historia de dobles-dobles con 54, con medias de 18,5 puntos, 11,8 rebotes y 2,7 asistencias por partido. Simplemente de leyenda, el bueno de Pau. Tambi&eacute;n cabe destacar la gran temporada de Mirotic quien con unas medias cercanas a los 10 puntos, 5 rebotes y 1 asistencia por partido opta al premio de mejor novato del a&ntilde;o, aunque los expertos parecen coincidir en que el rookie de este curso ser&aacute; el timberwolve canadiense Andrew Wiggins. Por su parte los Bucks han pasado de ser el peor equipo de la temporada pasada a quedar sextos en el Este, entrenados por un mago como Jason Kidd. Los Wizards, en quienes apost&eacute; fuerte en mis previsiones de noviembre, han decepcionado un poco pese a la buena temporada de su base John Wall, y su cancha en el DC tendr&aacute; siempre la desventaja.</p><p>Pero vuelvo a mis Warriors. Aunque no soy una persona que sepa que las medias de Bob Cousy son de 18,4 puntos, 5,2 rebotes y 7,5 asistencias por partido con unos porcentajes de 37,5% en tiros de campo, para un total de 16.960 puntos, 4.786 rebotes y 6.955 asistencias, he ido recopilando algunos datos de la temporada hist&oacute;rica de los Guerreros del Estado Dorado, que espero sean de vuestro inter&eacute;s.</p><p>Los Warriors 14-15 han batido ya varios r&eacute;cords de la franquicia, como el n&uacute;mero de victorias seguidas con 16, y el n&uacute;mero de victorias seguidas en casa con 19. Tambi&eacute;n han batido el r&eacute;cord de victorias en casa con un r&eacute;cord de 39-2. Uno de esos dos partidos fue una derrota en noviembre frente a los vigentes campeones, San Antonio Spurs, y la otra fue en la pr&oacute;rroga contra Chicago Bulls, un partido que pude ver y cuyo peso tambi&eacute;n lo llev&oacute; siempre Golden State, que ganaba por 10 puntos al inicio del &uacute;ltimo cuarto. Pese a estos tropiezos, a decir verdad, se lo han pasado bomba este a&ntilde;o en la bah&iacute;a, porque si el Oracle Arena ya era antes de los Splash Brothers una cancha caliente donde la gente iba a disfrutar de baloncesto, c&oacute;mo se lo han tenido que pasar este curso con semejante espect&aacute;culo, como el r&eacute;cord de puntos anotados en un cuarto del escolta Kaly Thompson en un partido contra Sacramento Kings en enero.</p><p>Pero no solo de la bah&iacute;a viven los Warriors y este a&ntilde;o han batido tambi&eacute;n el r&eacute;cord de la franquicia de partidos ganados fuera de casa. Por otro lado, las 15 victorias del mes de marzo, pasado ya el All-Star (donde fueron titulares los hermanos Gasol y cuando Stephen Curry super&oacute; a King James en n&uacute;mero de votos), igualan su mejor registro de siempre, que data del mes de enero de 1960 cuando los Warriors ni siquiera estaban en Oakland.</p><p>Todo esto ha hecho que Golden State Warriors haya ganado el t&iacute;tulo de la Divisi&oacute;n Pac&iacute;fico, cosa que no lograba desde que lo ganara consecutivamente en 1975 (el a&ntilde;o que gan&oacute; el anillo de la mano de Rick Barry, aquel inolvidable alero que lanzaba los tiros libres en modo cuchara) y 1976. Tambi&eacute;n es la primera vez desde los a&ntilde;os 1975-76-77 que mis Warriors disputan los playoffs en tres temporadas consecutivas, las dos primeras dirigidos por el gran exbase Mark Jackson y este a&ntilde;o liderados por el mejor entrenador novato de todos los tiempos, el exalero de Bulls y Spurs y excomentarista de televisi&oacute;n Steve Kerr. Como total, tenemos la mejor temporada de la historia de la franquicia con 67 victorias y 15 derrotas, superando el registro de 59-23 de la temporada 75-76. 67-15 da un 81% de victorias y es la mejor ganancia de victorias que jam&aacute;s ha tenido un equipo que part&iacute;a con m&aacute;s de 50 victorias del a&ntilde;o anterior (16 desde el 51-31 del a&ntilde;o pasado, estando la anterior marca en 13 partidos). En suma, Golden State Warriors ha hecho la sexta mejor temporada regular de la historia de la NBA, igualando a los Celtics de la 85-86, los Bulls de la 91-92, los Lakers de la 99-00 y los Mavericks de la 06-07, precisamente eliminados en primera ronda en un duelo hist&oacute;rico (era la primera vez que un 8&ordm; eliminaba a un 1&ordm; a siete partidos) por los Warriors en aquella ya m&iacute;tica eliminatoria del "We believe" que esperemos que este a&ntilde;o no se repita pero a rev&eacute;s.</p><p>Pero tengo m&aacute;s datos, fr&iacute;os, y escalofriantes en este caso, datos: mis Warriors terminan con un diferencial de puntos de +10,1 (+828 en total), siendo el octavo mejor de siempre. Los anteriores que lo alcanzaron fueron siempre campeones, salvo en el caso de los Bucks de la 71-72, pero entonces ganaron el anillo los Lakers, otro equipo que super&oacute; esa barrera del +10. Mis Warriors han sido los primeros en anotaci&oacute;n (110 puntos por partido), en el +/-, en porcentaje de tiro (47,8%), en porcentaje de triples (39,8%) y en asistencias (27,4). Han sido segundos en eficiencia ofensiva (puntos conseguidos por cada 100 posesiones) por una d&eacute;cima (los primeros han sido los Clippers con 109,8 puntos) y primeros otra vez en eficiencia defensiva (98,2 puntos encajados por cada 100 posesiones). Todo esto, como he dicho, les ha valido para resultar campeones de la Pacific Division, donde juegan los equipos de Los Angeles, y l&iacute;deres del Salvaje Oeste (donde un a&ntilde;o m&aacute;s siete equipos han estado por encima de las 50 victorias), y de la NBA en temporada regular.</p><p>Pero no se vayan todav&iacute;a, aun hay m&aacute;s: Stephen Curry, el mayor de los Splash Brothers, el base de este equipo y l&iacute;der natural de la franquicia, estrella inconfundible del Oracle Arena, aspirante, como he dicho, al MVP, ha batido su propio r&eacute;cord de triples conseguidos en una misma regular season y lo ha dejado en 286 con un 44,3% de acierto.</p><p>Con todo esto, &iquest;c&oacute;mo no voy a so&ntilde;ar? &iquest;C&oacute;mo no vamos a pensar que el anillo, que se resiste desde 1975, es este a&ntilde;o posible? Unos duros Pelicans nos esperan en primera ronda, pero no el feroz Westbrook. Luego, probablemente, unos fieros Grizzlies, pero quiz&aacute; ya no tan fieros. Y en la final de conferencia, &iexcl;cualquier cosa puede pasar! Recemos porque nuestro pivot australiano Andrew Bogut no se lesione, porque Draymond Green enchufe sus triples y sea el alma guerrera que siempre ha caracterizado a los de la bah&iacute;a. Recemos porque los secundarios est&eacute;n a la altura... pero todo esto ya formar&aacute; parte de lo que ocurra en los playoffs, que empiezan ma&ntilde;ana.</p><p>Mis Warriors, ese equipo segund&oacute;n e irrelevante, el hasta ahora peor equipo del siglo XXI, optan al anillo. Han sido muchos a&ntilde;os de intrascendencia, de quedarnos siempre fuera de los playoffs, apenas visionando videos de un lejan&iacute;simo anillo logrado por un se&ntilde;or que lanzaba los tiros libres como las ni&ntilde;as, rememorando siempre el r&eacute;cord de Sleepy Floyd, el esp&iacute;ritu de los 90 del ef&iacute;mero Run TMC (Tim Hardaway, Mitch Richmond y el gran Chris Mullin) entrenado por Don Nelson, el mismo del m&aacute;s reciente, ya mencionado, pero no menos ef&iacute;mero, we believe. Son ya casi treinta a&ntilde;os de pura pasi&oacute;n por un equipo que ni siquiera ha jugado unas finales de conferencia. Y ahora, repito, &iquest;c&oacute;mo no vamos a so&ntilde;ar? O quiz&aacute; lo mejor ser&aacute;, como dijo el poeta alem&aacute;n Novalis, "so&ntilde;ar y al mismo tiempo no so&ntilde;ar...". En todo caso, ganemos o perdamos, diremos como siempre, como colof&oacute;n: Go Warriors! &iexcl;Que el esp&iacute;ritu de Rick Barry, Sleepy Floyd y Chris Mullin est&eacute; con vosotros!</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 17 Apr 2015 16:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Rugby al poder!</title><link>https://procopio.blogia.com/2015/032401-rugby-al-poder-.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2015/032401-rugby-al-poder-.php</guid><description><![CDATA[<p>Cuando ve&iacute;a el torneo de rugby de las VI Naciones el torneo se llamaba de las V Naciones e Italia no participaba. Cuando ve&iacute;a el torneo de las V Naciones, la Francia de Serge Blanco dominaba el hemisferio norte y mi &iacute;dolo era el apertura gal&eacute;s Johanthan Davies. Cuando ve&iacute;a el torneo de rugby m&aacute;s importante del planeta lo echaban por La 2 los s&aacute;bados por la tarde y no en exclusiva, como ahora, por el Canal Plus. Cuando ve&iacute;a el V Naciones casi lloraba de emoci&oacute;n al ver por primera vez en mi vida jugar al rugby, ese deporte de villanos jugado por caballeros que tanta estima concita en el mundo y, tambi&eacute;n, aunque sin demasiado fruto, ay, en Espa&ntilde;a.</p><p>El actual Torneo de las VI Naciones es el torneo deportivo m&aacute;s antiguo del planeta y solo por eso merecer&iacute;a un libro aparte. Pero, amigo lector, nos tendremos que conformar con lo que aqu&iacute; buenamente vaya yo escribiendo, ya que nadie m&aacute;s lo hace. Hablando de rugby es f&aacute;cil dejarse llevar por la nostalgia, pero entre la nostalgia y la simple energ&iacute;a est&aacute; la templanza, y me gustar&iacute;a que este art&iacute;culo fuese, pues, templado. No soy de los que abjuran de la participaci&oacute;n de Italia en el torneo y por lo tanto no soy de los que lloran por que el m&iacute;tico V Naciones sea hoy el medi&aacute;tico VI Naciones, pues en su d&iacute;a todo empez&oacute; con un partido entre Inglaterra y Escocia y el torneo luego fue de las IV Naciones hasta la incorporaci&oacute;n de Francia, primero en 1910 y despu&eacute;s definitivamente desde 1947. La historia, si de algo sirve, es para relativizar las nostalgias y los arrebatos emocionales. No al contrario.</p><p>El torneo m&aacute;s antiguo del mundo empez&oacute; su andadura, pues, en 1883, entre las cuatro naciones del Reino Unido de la Gran Bret&ntilde;a (Irlanda no se independiz&oacute; hasta 1920). Italia se sum&oacute; en el a&ntilde;o 2000, con el empuje de la profesionalizaci&oacute;n de un sport que, cuando lo ve&iacute;amos aquellos inolvidables s&aacute;bados por la tarde, era jugado por fontaneros, electricistas y otros oficiantes de parecido jaez. Debo a&ntilde;adir por cierto que en esto tuve ojo cl&iacute;nico, porque el primer gran jugador en irse al rugby profesional fue mi admirado Johnatahn Davies, con quien el Pa&iacute;s de Gales logr&oacute; la Triple Corona (vencer a los dem&aacute;s pa&iacute;ses brit&aacute;nicos) en 1988 y el tercer puesto un a&ntilde;o antes en el primer Mundial de rugby jugado en Nueva Zelanda.</p><p>&iquest;Se ha perdido la m&iacute;stica del amateurismo con la profesionalizaci&oacute;n? Mi opini&oacute;n es que no. El torneo de las VI Naciones sigue siendo el torneo m&aacute;s m&iacute;stico del mundo. Puede haber espect&aacute;culo mayores, como la Superbowl o qu&eacute; s&eacute; yo, el Cl&aacute;sico, pero en cuesti&oacute;n de m&iacute;stica, nada supera al VI Naciones. Claro que hablamos de una m&iacute;stica muy concreta, y, ciertamente, ahora, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, algo diluida. Es la m&iacute;stica de lo brit&aacute;nico, del british weather, de las home nations, de la guinness irlandesa y del gallo franc&eacute;s, del romance y la civilizaci&oacute;n occidental, del primer deporte codificado de la era moderna. Es la m&iacute;stica, en fin, del Imperio Brit&aacute;nico, y despu&eacute;s de la entente cordiale con Francia, cordialidad no exenta de rivalidad hist&oacute;rica, como digo, encauzada civilizadamente por el deporte -si los Griegos paralizaban las guerras para sus juegos, &iquest;por qu&eacute; no nosotros? Hoy es tambi&eacute;n la m&iacute;stica de Garibaldi y los mil camisas rojas de la unificaci&oacute;n del Estado italiano que nos hace cantar el Azurro como si fuera la canci&oacute;n par excellence de nuestra propia vida.&nbsp;</p><p>&iquest;Y Espa&ntilde;a...? La que dio los versos m&iacute;sticos m&aacute;s m&iacute;ticos en boca de Teresa de Jes&uacute;s, all&aacute; en la fr&iacute;a y majestuosa &Aacute;vila:</p><p>"Nada te turbe</p><p>nada te espante</p><p>todo se pasa</p><p>dios no se muda</p><p>la paciencia</p><p>todo lo alcanza</p><p>quien a dios tiene</p><p>nada le falta</p><p>solo dios basta"</p><p>Pues Espa&ntilde;a, regular. No acometi&oacute;, cuando era capaz de vencer a Italia y plantarle cara a Ruman&iacute;a, la profesionalizaci&oacute;n del rugby. De aquellos tiempos de Alberto Malo, el flanker de la UE Santboiana, apenas nada queda. Por suerte, en Sant Boi se sigue jugando al rugby, y en Valladolid se le ense&ntilde;a a los ni&ntilde;os. La selecci&oacute;n sigue jugando el llamado VI Naciones B, o Campeonato de Europa de Naciones, y este a&ntilde;o va tercera, tras Georgia y Ruman&iacute;a, que son selecciones mundialistas, habiendo derrotado a Rusia, Portugal y Alemania. Normalmente, esta posici&oacute;n deber&iacute;a permitirnos en el pr&oacute;ximo ciclo mundialista jugar al menos la repesca contra Uruguay, como este a&ntilde;o la jug&oacute; Rusia.</p><p>Pero la m&iacute;stica castellana, hisp&aacute;nica, la de los castillos y la meseta, la del sol y el mediterr&aacute;neo, la de Am&eacute;rica, la de Gil de Biedma y la de Rub&eacute;n Dar&iacute;o, apenas puede competir con todo con la m&iacute;stica de lo brit&aacute;nico. Se ha visto por ejemplo en el caso del referendum de independencia de Escocia, como antes del Quebec. Una cosa as&iacute;, fuera de las fronteras del viejo Imperio Brit&aacute;nico, es inconcebible. Aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, en Estados Unidos o en cualquier otra parte del mundo.</p><p>Pero dejemos la pol&iacute;tica aunque sea cultural y hablemos de rugby. Inglaterra y Gales lideran el historial del VI Naciones con 26 t&iacute;tulos cada una, si bien Inglaterra posee 12 Grand Slams (ganar todos los partidos del torneo) y Pa&iacute;s de Gales 11 (tres de ellos los han visto mis ojos, y especialmente emocionante fue el primero de estos tres como he relatado en otra parte de este libro). Les siguen Francia con 17, Escocia con 14 e Irlanda con 13, reci&eacute;n conquistado el torneo, aunque sin Triple Corona ni Grand Slam, este a&ntilde;o 2015. Por su parte, Italia aspira meramente a no llevarse la Cuchara de Madera (perder todos los partidos), hito que logr&oacute; este a&ntilde;o al vencer en el m&iacute;tico Murrayfield a Escocia.</p><p>El calendario de este a&ntilde;o y la enorme victoria de Pa&iacute;s de Gales contra Irlanda en la pen&uacute;ltima jornada, partido que no pude ver por encontrarme de regreso de un viaje a la muy rugb&iacute;stica ciudad francesa de Montpellier, nos aboc&oacute; a una &uacute;ltima jornada de infarto ya conocida como el mejor supers&aacute;bado de rugby de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Llegaban en triple empate y por este orden Inglaterra, Irlanda y Gales. En otro tiempo, los tres hubiesen ganado el torneo, pero desde 1996, a&ntilde;o en que el VI Naciones pas&oacute; a llamarse oficialmente Campeonato de Europa, los t&iacute;tulos no se comparten en caso de igualdad a puntos sino que la clasificaci&oacute;n prima la mejor diferencia entre puntos marcados y puntos encajados. Vamos a relatarlo, pues.</p><p>Gales venci&oacute; a Italia en Roma por 20-61 tras una segunda parte gloriosa (la primera parte acab&oacute; 13-14), con lo que su average sub&iacute;a hasta +53. El zaguero y pateador excelso Halpenny, el ala North y compa&ntilde;&iacute;a hab&iacute;an hecho su trabajo regal&aacute;ndonos a los seguidores de Gales una aut&eacute;ntica promesa de felicidad, que como todo el mundo sabe se llama belleza. Pero bien, Irlanda ten&iacute;a que ganar, pues, de m&aacute;s de veinte puntos a Escocia en Escocia. Sonaron el Ireland&acute;s Call y la vibrante Flower of Scotland y se empez&oacute; a jugar en Murrayfield. Ferm&iacute;n de la Calle sosten&iacute;a en el Plus que no pensaba que Irlanda fuese a arrollar a la vieja Caledonia, pues hab&iacute;an perdido todos sus partidos, s&iacute;, pero no por mucha puntuaci&oacute;n. Pero nada m&aacute;s empezar Irlanda gan&oacute; el bal&oacute;n oval en fase de conquista y ensay&oacute;. Luego fue un vendaval verde que imagino que debi&oacute; entusiasmar a la parroquia proirlandesa, entre la que ciertamente no me cuento. As&iacute; que el resultado final fue del 10-40 para Irlanda, llev&aacute;ndose la Cuchara de Madera Escocia y el torneo provisionalmente la vieja Er&iacute;n con un average de +63. Soy de la opini&oacute;n de que si el Quince del tr&eacute;bol hubiese necesitado otro ensayo m&aacute;s, lo hubiese conseguido.</p><p>De manera que todo estaba previsto para el desenlace final en la catedral del rugby, el esplendoroso estadio de Twickenham en Londres. Inglaterra, que empezaba con un average de +37, deb&iacute;a vencer por veintis&eacute;is puntos a Francia (en caso de empate con Irlanda, hab&iacute;a realizado m&aacute;s ensayos a lo largo del torneo). Hay que decir que Inglaterra empez&oacute; ganando en el Millenium de Cardiff en un magn&iacute;ficamente disputado partido contra Gales, pero hab&iacute;a perdido en el Aviva Stadium (el viejo y resonante Landsdowne Road) frente a Irlanda, en un partido que el apertura irland&eacute;s John Sexton manej&oacute; a su antojo tanto en el pateo como en la transmisi&oacute;n, el placaje y las fases de conquista, dando una clase magistral de rugby de altos quilates.</p><p>Pero volvamos a Londres, al &uacute;ltimo partido del VI Naciones 2015, a las seis de la tarde, todav&iacute;a con el t&iacute;mido sol brit&aacute;nico. Fue un partido hist&oacute;rico, memorable, apote&oacute;sico. Empez&oacute; fuerte el Quince de la Rosa, pero les bleus en seguida opusieron resistencia -no se iban a dejar humillar as&iacute; como as&iacute;. Incluso se adelantaron en el marcador 7-15, lo que hac&iacute;a el trabajo ingl&eacute;s aun m&aacute;s herc&uacute;leo, mediado el primer tiempo. Pero como no hab&iacute;a m&aacute;s tiempo que perder, los ingleses, comandados por su apertura reserva George Ford y por su estupendo zaguero Mike Brown, y, obviamente, por su delantera y l&iacute;nea, empezaron a carburar sin pausa y llegaron al descanso con trece puntos de ventaja en el marcador. La mitad de la misi&oacute;n estaba cumplida, y aun quedaba la segunda parte. &iexcl;Y la segunda parte fue maravillosa, golpe a golpe, verso a verso, como cantaba Serrat, iban cayendo los puntos de uno y otro lado en una exhibici&oacute;n de rugby ofensivo que para s&iacute; quisiera el rugby del hemisferio sur! Total, que por incre&iacute;ble que parezca el resultado era de 55-35 a falta de ya unos pocos minutos e Inglaterra estaba a un ensayo transformado de la victoria final. Parece incre&iacute;ble que Francia, que estaba haciendo un buen partido dej&aacute;ndose la piel, perdiera por veinte puntos. &nbsp;</p><p>Entonces hubo una touche a cinco metros de la l&iacute;nea de marca francesa. Quedaban unos segundos. &iexcl;La touche del fin del mundo! La gan&oacute; Inglaterra. Y all&iacute; que la delantera atac&oacute; ferozmente la defensa gala y por unos segundos las flechas que volaron en la batalla de Hastings se convirtieron m&aacute;gicamente en corazones de caballeros jugando a ese deporte de villanos que es el rugby, y misteriosamnete el bal&oacute;n pareci&oacute; que fuera a ser posado cerca de los palos franceses. Pero, ay, errare humanum est, y la gesta impensable no pudo ser culminada, muriendo el partido en el resultado antedicho y otorgando el t&iacute;tulo del VI Naciones 2015 a Irlanda, que, reeditando t&iacute;tulo, lograba algo que no consegu&iacute;a desde 1983.</p><p>Muy bien. Hasta aqu&iacute; la cr&oacute;nica. Me falta el escolio final. He hablado de m&iacute;stica, brit&aacute;nica, hisp&aacute;nica e incluso, si eso es posible, italiana. Pero a decir verdad, y con todo el amor m&iacute;stico que le tengo a la rosa del rugby, sigo prefiriendo a la raz&oacute;n. La raz&oacute;n vital&iacute;sima que es fecundada con su pasi&oacute;n por eso que llamamos imaginaci&oacute;n o fantas&iacute;a. Si no fuera por la imaginaci&oacute;n, hace tiempo que habr&iacute;a dejado de ver rugby, de seguir aunque solo sea por las noticias el VI Naciones, porque la m&iacute;stica y la nostalgia me hubiesen impedido disfrutar de ver que hoy, treinta a&ntilde;os m&aacute;s viejos, ni el Plus es lo que era Mart&iacute; Perarnau en La 2 ni siquiera el torneo aguanta la comparaci&oacute;n con el querido amateurismo de anta&ntilde;o.</p><p>Pero yo estoy a favor de la profesionalizaci&oacute;n, del capitalismo de libre mercado e incluso, y sobre todo, de la democracia. Qui&eacute;n sabe si de aqu&iacute; a unos a&ntilde;os Espa&ntilde;a podr&iacute;a participar en un torneo jugando en lugares tan legendarios como Murrayfield. Solo su nombre me hace estremecer. Fue el fil&oacute;sofo nacido en Grecia Cornelius Castoriadis quien instig&oacute; aquello de "la imaginaci&oacute;n al poder" que recorri&oacute; el mayo del 68 franc&eacute;s. Hoy, tras la resaca del &uacute;ltimo supers&aacute;bado, con semejantes ansias contraculturales, desde la lejana Espa&ntilde;a exclamo, con toda mi alma: &iexcl;viva el rugby! &iexcl;Rugby al poder!</p>]]></description><pubDate>Tue, 24 Mar 2015 16:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>XLIX Superbowl</title><link>https://procopio.blogia.com/2015/020801-xlix-superbowl.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2015/020801-xlix-superbowl.php</guid><description><![CDATA[<p>Fue una tarde gris y pl&uacute;mbea de oto&ntilde;o cuando nos fuimos al campo de f&uacute;tbol municipal a ver un partido de f&uacute;tbol americano. Lo disputaban el equipo de mi pueblo, Vilanova Cavaliers, contra el equipo de los Vilafranca Eagles, y creo recordar que por entonces era un partido de la naciente liga espa&ntilde;ola de f&uacute;tbol americano, hoy mucho m&aacute;s desarrollada, y que cuenta como grandes equipos a conjuntos como los Valencia Firebats o los Badalona Dracs. No me resisto tampoco a recordar que por entonces la liga la formaban seis equipos o as&iacute;, entre los que estaban los Osos de Madrid, y que ahora en cambio hay tres conferencias, la nacional, la espa&ntilde;ola y la hisp&aacute;nica y, no s&eacute;, quiz&aacute; una veintena de equipos.</p><p>Aquello fue a principios de los 90, y luego vinieron los Barcelona Dragons, que jugaron la NFL Europa y que ganaron algunas de sus ediciones, contra equipos como los London Monarchs o los Frankfurt Galaxy. Jam&aacute;s fui a Montjuich a ver a los Dragons, que vest&iacute;an de verde y amarillo, pero una vez, volviendo en tren desde Barcelona a Vilanova, nos topamos con sus jugadores, todos ellos negros, que se bajaron en Sitges, donde resid&iacute;an. Fogosos y corpulentos jugadores de f&uacute;tbol americano en persona, aunque no recuerdo haber adivinado qui&eacute;n era de todos ellos el famoso quarterback.</p><p>Esta es toda mi relaci&oacute;n directa con el f&uacute;tbol americano, de aqu&iacute; en adelante denominado a secas football, el deporte m&aacute;s seguido de los EEUU de Am&eacute;rica, tanto por televisi&oacute;n como en sus estadios, que a diferencia de los del b&eacute;isbol, son grandes y multitudinarios. Bueno, no toda. Porque tengo un bal&oacute;n de f&uacute;tbol americano. Me lo regal&oacute; mi hermano Loren Dieu, californiano de Modesto, donde se rod&oacute; la hermosa y m&iacute;tica pel&iacute;cula American Graffiti. Y he jugado con ese bal&oacute;n m&aacute;s de una vez, aprendiendo a lanzarlo como lo lanzan los geniales mariscales de campo de los grandes equipos de la Nationa Football League, esto es, de la NFL.</p><p>La primera vez que tuve conocimiento del f&uacute;tbol americano fue en 1985. Aquel a&ntilde;o ganaron la Superbowl (traducido en latinoamericnao como el Supertaz&oacute;n) los 49ers de San Francisco, con el m&iacute;tico Joe Montana como MVP. Desde entonces son mi equipo de la NFL. Creo que ganaron a los Miami Dolphins, que desde entonces son mi enemigo de la NFL, dicho sea sin acritud, del no menos m&iacute;tico Dan Marino. Luego segu&iacute; la Superbowl por los peri&oacute;dicos, pero no fue hasta el a&ntilde;o 2010 cuando vi por primera vez en directo, a trav&eacute;s del bendito internet, una final de la NFL, esta vez entre Green Bay Packers, que resultaron los vencedores, contra los Steelers de Pittsburgh. Fue una final muy emocionante, como casi todas. Los Packers golpearon primero. Hacia el final, los Steelers presionaron en campo de Green Bay, pero la defensa de estos aguant&oacute; el temporal hasta proclamarse finalmente campeones.&nbsp;</p><p>La Superbowl, o el Superbowl, es, pues, como ha quedado dicho, la final del f&uacute;tbol americano y se disputa siempre el primer domingo de febrero. La primera edici&oacute;n data de 1967, por la &eacute;poca en que el tenis inici&oacute; su era Open. La NFL exist&iacute;a ya desde 1920, pero hab&iacute;a otra liga. Hoy lo que hay son dos conferencias, la Americana y la Nacional, el campe&oacute;n de cada una de ellas juega la Superbowl y se corona, como dicen los estadounidenses, como campe&oacute;n del mundo. El trofeo del ganador lleva el nombre del legendario entrenador Vince Lombardi y es coqueto y sencillo a un tiempo.</p><p>Cada vez m&aacute;s gente sigue el football. En Londres, en el estadio de Wembley, ya se disputan cuatro partidos de la Liga Regular de la NFL, una liga que empieza en septiembre y acaba en enero. Luego se disputa la postemporada, es decir, los playoffs, y la Superbowl, que hace m&aacute;s o menos un lustro bati&oacute; todos los r&eacute;cords en EEUU de seguimiento televisivo, derrotando al entonces programa m&aacute;s visto de la historia de la televisi&oacute;n, que era el &uacute;tlimo episodio de la serie M. A. S. H., de 1983, una serie que dramatizaba la Guerra de Corea de principios de los a&ntilde;os 50. &iquest;Qu&eacute; es mejor? &iquest;La ficci&oacute;n o el deporte? Lo mismo ocurre en Europa, donde la Champions bate los rec&oacute;rds de series ochenteras como Heidi. No s&eacute; si es mejor o peor, pero en todo caso el deporte se ha convertido en lo m&aacute;s seguido por televisi&oacute;n, y yo me alegro. El deporte combina lo mejor de la ficci&oacute;n, que es el drama, con lo mejor del realismo, que es la misma realidad. Aqu&iacute; estoy yo haciendo de P&iacute;ndaro para darle valor a esos casi 120 millones de estadounidenses que siguen la Superbowl y al resto de telespectadores de los 200 pa&iacute;ses que emiten la se&ntilde;al de dicho partido.</p><p>Y con esto llegamos a la XLIX Superbowl, celebrada en el estadio de la Universidad de Phoenix en Glendale, Arizona, que el pasado 1 de febrero enfrent&oacute; a los Seahawks de Seattle, campeones de la conferencia nacional, con los New England Patriots, campeones de la conferencia americana. Ambos equipos llegaron a la postemporada con r&eacute;cord de 16 victorias y 4 derrotas. Los Patriots, radicados en Foxborough, cerca de Boston, son la segunda mejor franquicia deportiva profesional estadounidense en el siglo XXI, tras los San Antonio Spurs de la NBA. Llegaron a la Superbowl tras remontar dos veces 14 puntos de desventaja frente a Baltimore Ravens en semifinales de conferencia, y despu&eacute;s de arrollar en la final a los Indian&aacute;polis Colts. Por su parte, Seattle Seahawks, vigentes campeones, venci&oacute; en una dram&aacute;tica final de conferencia a Green Bay Packers tras ir perdiendo 16-0 con un touchdown final en la pr&oacute;rroga. La Superbowl enfrentaba pues a dos grandes equipos, la mejor defensa, Seattle, contra uno de los mejores ataques, New England. Los pron&oacute;sticos eran reservados y nadie se postulaba claramente como favorito.</p><p>Era la sexta Superbowl para Tom Brady, y nadie ha jugado tantos partidos finales de titular como el quarterback de los Patriots, que luchaban por conseguir su cuarto trofeo Vince Lombardi despu&eacute;s de haberlo ganado en las ediciones de 2002, 2004 y 2005. Las grandes franquicias de la historia de la Superbowl, Steelers, 49ers, Cowboys de Dallas, quedar&iacute;an menos lejos para New England si lograba derrotar en esta edici&oacute;n 49 a Seattle, que por su parte buscaba lograr el primer doblete (y su segundo trofeo) desde el conseguido precisamente en 04 y 05 por New England. Dos colosos, pues, frente a frente, y tras los proleg&oacute;menos, el pitido inicial.</p><p>La puesta en escena del partido nos mostr&oacute; sobre todo cautela por ambos bandos, aunque mayor dominio de los Patriots en el juego a la mano, buscando avanzar yardas poco a poco, en downs cortos pero precisos. Cuando estuvieron ya cerca de la end zone de los Seahawks, el pase de Brady fue interceptado y al final del primer cuarto se lleg&oacute; con el resultado de 0-0. Empezaron los siguientes 15 minutos, y los Patriots siguieron igual, hasta que esta vez pudieron lograr touchdown y colocarse 7-0. Los Seahawks ten&iacute;an que reaccionar, y as&iacute; lo hicieron, logrando el empate a 7. Sin embargo, los Patriots siguieron como antes y se pusieron 14-7. Solo a 30 segundos del descanso un pase del quarterback de Seattle, Russell Wilson, &nbsp;logr&oacute; conectar con su receptor en la end zone y la jugada acab&oacute;, pues, en touchdown, que es como el ensayo o try en el rugby. 14-14 y a descansar.</p><p>En el tercer cuarto, espoleados por esta &uacute;ltima jugada, los Seahawks arrollaron a los Patriots con su fuerte defensa y se fueron en el marcador 24-14. Parec&iacute;a que la suerte les sonre&iacute;a y que podr&iacute;an revalidar el t&iacute;tulo. Solo dos veces en la historia de la Superbowl se hab&iacute;an remontado 10 puntos de desventaja y solo restaba el &uacute;ltimo cuarto. Pero los Patriots no se amilanaron y continuaron jugando cortito y al pie, como dir&iacute;amos en f&uacute;tbol. As&iacute; lograron dos touchdowns que remontaban el partido y lo pon&iacute;an 28-24 favorable a New England a dos minutos del final. Y entonces lleg&oacute; la jugada del partido y una de las m&aacute;s c&eacute;lebres de la historia del Supertaz&oacute;n. Un desesperadamente largo pase de Wilson fue capturado in extremis por Kearse a cinco yardas de la end zone de los Patriots. Primera y gol. Siguiente jugada, bal&oacute;n para The Beast, Marshawn Lynch, el runningback de los Seahawks. Parado por la defensa a una yarda de la zona de marca. Una yarda y tres downs para los Seahawks, que necesitaban el touchdown para ganar. Cuando todo el mundo esperaba una jugada para Lynch y la victoria de Seattle, el bal&oacute;n sale de la l&iacute;nea de los Seahwks, va a la mano derecha de Wilson, y este lanza un pase. El comentarista de televisi&oacute;n exclama: "&iquest;C&oacute;mo te la juegas al pase? &iquest;C&oacute;mo te la juegas al pase?". Y el bal&oacute;n, a escasos cent&iacute;metros del touchdown, es interceptado, no consigue su objetivo y el camp&eacute;on es New England. Todo el mundo esperando el juego terrestre, un intento fallido de juego a&eacute;reo como factor sorpresa, y la defensa de los Patriots finalmente gana el anillo.</p><p>Esta memorable jugada defensiva no fue &oacute;bice, sin embargo, para que el MVP del partido fuera a parar a Tom Brady, el legendario quarterback de New England Patriots. Y aqu&iacute; me rindo a la evidencia. Brady consigue su cuarto Superbowl, los mismos que los legendarios Terry Bradshaw (de los met&aacute;licos Steelers de los a&ntilde;os 70) y Joe Montana (de los m&aacute;gicos 49ers de los a&ntilde;os 80). Supera a Joe Montana, y ya es superar, en pases de touchdown en la Superbowl con 13. Pero Brady, al que le ten&iacute;a algo de tirria por esto de igualar o superar a Montana, tambi&eacute;n se rindi&oacute; a la historia y declar&oacute;, m&aacute;s o o menos, lo siguiente: "Para m&iacute; es un honor estar al lado de Joe Montana, el quarterback de los San Francisco 49ers, mi equipo de infancia". Y es que Brady es californiano de San Mateo, en el &aacute;rea de la Bah&iacute;a. &iexcl;Tom Brady, leyenda!</p><p>As&iacute; se acab&oacute; la Superbowl n&uacute;mero 49. La prensa de Arizona ya hab&iacute;a lanzado sus portadas con el titular "Champs Again!" y la foto de los Patriots.</p><p>El a&ntilde;o que viene la edici&oacute;n 50 &iexcl;50 a&ntilde;os ya de Superbowl! Volver&aacute;n las tardes grises y plomizas de oto&ntilde;o, y volveremos a soportar el spleen de la vida siguiendo la NFL, sus coloridas franquicias, los logos en los cascos protectores (por cierto, el de los Patriots cambi&oacute;, &iexcl;y me gusta m&aacute;s el de los a&ntilde;os 80!), sus choques de trenes, su infinita t&aacute;ctica, su pasi&oacute;n. Volver&aacute; la Superbowl su magia a posar frente a nuestros ojos. El mayor espect&aacute;culo del mundo. Y yo, como cavalier de Vilanova, espero estar presente. El a&ntilde;o que viene m&aacute;s.</p><p><span>&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Sun, 08 Feb 2015 12:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Memorias de &#xC1;frica (y de Oxford)</title><link>https://procopio.blogia.com/2014/122901-memorias-de-africa-y-de-oxford-.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2014/122901-memorias-de-africa-y-de-oxford-.php</guid><description><![CDATA[<p><p>Estas navidades me he regalado la lectura de la primera parte de las memorias del científico y divulgador inglés Richard Dawkins, elegido hace unos años como el intelectual más influyente del mundo. Dawkins es ateo militante y su último libro, convertido en best-seller, se titula "El espejismo de Dios". Dawkins escribe bien, pulcramente, con frases más bien cortas y sencillas, aunque no se desanima si tiene que emprender más altos vuelos. Ha sido interesante leer sus memorias, tituladas "Una curiosidad insaciable", que empiezan recordando a sus ancestros y acaban con la publicación de su libro más conocido, "El gen egoísta", en 1976.</p><p>Es muy curiosa la historia de su familia, vinculada al servicio colonial británico. Por eso Richard Dawkins nació en Nairobi en 1941 y se crió en África hasta los ocho años. El mundo que traza en esta parte de sus memorias es idílico y aventurero a la par. Causa envidia y asombro los antojos familiares en aquel ambiente entre, ya digo, paradisíaco y feraz, pero así era el Imperio Británico todavía unos años después de acabada la 2ª Guerra Mundial. </p><p>Luego las memorias se trasladan como hizo su protagonista a la vieja Inglaterra. En concreto lo hacen a los colegios por los que pasó Dawkins, colegios religiosos y exclusivamente masculinos, donde un niño despierto que prefería la lectura al trabajo al aire libre va descubriendo el mundo adulto, rodeado de poesía inglesa y música tanto clásica como rock (fue un enamorado de Elvis Presley). Ahí vemos a un Dawkins que todavía rezaba, pero también al adolescente que pierde la fe cristiana anglicana y se convierte fervientemente<span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;"> al darwinismo. </span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">Y luego está toda la parte dedicada a sus años universitarios en Oxford. Aquí Dawkins se detiene explicando al detalle sus experimentos con pollos, grillos o moscas (cursó Zoología para ser luego profesor de dicha asignatura), un poco demasiado puntillosamente. ¡Pero así es la gran ciencia! Nos explica sus estudios con Niko Tinbergen, el sistema de tutorías que tan fructíferas fueron para su desenvolvimiento intelectual, su tesis doctoral, sus dos años como profesor en Berkeley en pleno apogeo hippy, y luego la gestación de su gran obra científica, la ya mencionada "El gen egoísta", que también podría haberse llamado el gen inmortal.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">En conjunto el libro es ameno y hasta delicioso de leer. Sorprenden algunas boutades izquierdistas, como llamar "infame" al gran Ronald Reagan, pero lo que no se puede negar es que Dawkins no sea honesto. Cuando habla de su educación, menciona episodios de acoso escolar o incluso de pedofilia que desgraciadamente siguen repitiéndose en nuestros días, a pesar de que la disciplina británica y la general se hayan relajado mucho en los centros escolares.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">Sin embargo, el gran reconocimiento público le ha llegado a Richard Dawkins no como científico sino como divulgador de la ciencia y polemista. No voy a entrar aquí en sus razones para el ateísmo militante, porque apenas esboza algunas ideas en estas memorias. Pero sí lo voy a hacer respecto al tema fundamental que subyace a lo largo de todas ellas, y que no es otro que el de la educación. Y en este punto es donde se puede extraer una gran lección de estas memorias de África y de Oxford, y que no es otra que la siguiente. En palabras de Dawkins: "Lo que importa no son los hechos, sino cómo descubrirlos y meditar sobre ellos. Éste es el auténtico sentido de la educación, muy diferente de la cultura actual obsesionada por los exámenes de evaluación". Para contrarrestar la presumible acusación de reduccionismo cientificista que los "humanistas" suelen hacer contra científicos como Dawkins, creo que esta idea final del libro sugiere más bien todo lo contrario en el ánimo y en la obra de su autor.</span></p></p>]]></description><pubDate>Mon, 29 Dec 2014 19:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bill vs Wilt</title><link>https://procopio.blogia.com/2014/112701-bill-vs-wilt.php</link><guid isPermaLink="true">https://procopio.blogia.com/2014/112701-bill-vs-wilt.php</guid><description><![CDATA[<p>Una de las mayores rivalidades deportivas conocidas hasta la fecha ha sido la protagonizada en los a&ntilde;os 60 por Bill Russell y Wilt Chamberlain. Unos veinte a&ntilde;os antes que los m&iacute;ticos duelos entre Magic Johnson y Larry Bird, Bill y Wilt se enzarzaron en una pelea descomunal por dominar la mejor liga de baloncesto del planeta. Russell sali&oacute; triunfador de tales batallas, pero Chamberlain ser&aacute; siempre el-jugador-que-meti&oacute;-100-puntos-en-un-partido.&nbsp;</p><p>Discut&iacute;a yo en un foro de expertos aficionados a la NBA sobre la consideraci&oacute;n que debemos tener tanto hacia Bill Russell como hacia Wilt Chamberlain. Desde ahora me declaro fan del primero, aunque reconozco los meritazos del segundo. En fin, discut&iacute;a yo un poco sin ton ni son y un forero muy amable me puso al d&iacute;a de la eterna y maravillosa rivalidad entre los dos mejores pivots de los a&ntilde;os 60.</p><p>Bill Russell y Wilt Chamberlain j<span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">ugaron un total de 142 partidos entre s&iacute;, el uno contra el otro, promediando Russell 14 puntos y 23 rebotes y Chamberlain 28 puntos y 28 rebotes, decimal arriba, decimal abajo. M&aacute;s:&nbsp;</span><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">disputaron siete s&eacute;ptimos partidos en playoffs con un total de 10 puntos de diferencia acumulada entre los siete.&nbsp;</span><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">La historia fue la siguiente.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">En 1960 Chamberlain perdi&oacute; 4-2 contra los Celtics de Russell y Cousy, el sexto y definitivo partido lo perdi&oacute; por 2 puntos con palmeo en el &uacute;ltimo segundo de Tom Heinshon, el rookie que le gan&oacute; a Russell, militando ambos en los Celtics, el galard&oacute;n de mejor rookie del a&ntilde;o.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">En 1962 Chamberlain perdi&oacute; contra los Celtics, el &uacute;ltimo partido lo perdi&oacute; de 1 punto con canasta en el &uacute;ltimo segundo de Sam Jones despu&eacute;s de que Chamberlain empatara el partido faltando unos segundos.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">En 1965 Chamberlain jug&oacute; un s&eacute;ptimo partido contra los Celtics, anotando 30 puntos y cogiendo 32 rebotes. En el minuto final anot&oacute; dos tiros libres e hizo un mate sobre Russell que puso a sus Sixers por delante. El coach, Schayes (con el que se llevaba mal desde su &eacute;poca de jugador) dise&ntilde;&oacute; la jugada final para Hal Greer pero en el pase para la jugada Havliceck rob&oacute; el bal&oacute;n en uno de los momentos m&aacute;s clutch de la historia ("Havliceck stole the ball!").&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">En 1966 los Celtics ganaron 4-1, en el partido definitivo Chamberlain hizo 43 puntos y 34 rebotes.</span></p><p><span style="font-size: 1em; line-height: 1.2em;">En 1967 cambiaron a Schayes de entrenador por un coach que pidi&oacute; a Chamberlain tirar menos a canasta, asistir m&aacute;s (m&aacute;s de 7 asistencias por partido, convirti&eacute;ndose en el &uacute;nico pivot de la historia en liderar la tabla de asistentes a final de temporada) y concentrarse en defensa. Chamberlain gan&oacute; el MVP y el anillo incluyendo un partido en las finales con 24 puntos, 32 rebotes, 13 asistencias y 12 tapones en el primer cu&aacute;druple doble (no oficial) de la historia.</span></p><p>Como se puede ver, mi amigo forero cargaba las tintas en las excelencias de Chamberlain, pero semejante postura es razonable cuando yo defend&iacute;a a Russell por haber ganado 11 anillos en trece temporadas. Yo insist&iacute;a en que a pesar de ser mucho peor anotador que Goliath (uno de los apodos de Chamberlain), The Hawk (uno de los apodos de Russell) cog&iacute;a casi los mismos rebotes. Frente a frente, mi amigo sosten&iacute;a que Bill hac&iacute;a much&iacute;simo en aquellos duelos, pero que Chamberlain hac&iacute;a m&aacute;s, solo que sol&iacute;a tener peor equipo y que por eso Russell tiene 11 anillos liderando a los Celtics y Chamberlain "&uacute;nicamente" 2, uno de ellos cuando ya no estaba enfrente su bestia negra (nunca mejor dicho), ese bicho de Louisiana que era Bill Russell (aunque Chamberlain, gigante fr&aacute;gil al fin y al cabo, digno de figurar en una tragedia griega, se top&oacute; contra un pivot que para muchos lleg&oacute; a superar a ambos, como Michael Jordan llegar&iacute;a a superar a Magic Johnson y a Larry Bird... estoy hablando, claro est&aacute;, del gran Lew Alcindor, m&aacute;s conocido como Kareem Abdul-Jabbar).</p><p>Bill Russell y Wilt Chamberlain siempre fueron amigos fuera de la pista. Y es que el roce hace el cari&ntilde;o. Amigos &iacute;ntimos que brindaron al mundo del deporte una de sus p&aacute;ginas m&aacute;s gloriosas. Luchas sin cuartel en las que admito finalmente la grandeza casi inconcebible de Chamberlain, aunque me siga quedando despu&eacute;s de todo con la maestr&iacute;a competitiva de Russell. Yo, que fui un buen base defensor con promedios de 10 puntos y 5 asistencias en mis a&ntilde;os mozos, me rindo ante Chamberlain, pero siempre preferir&eacute; al que lidera hist&oacute;ricamente los Win Share Defensivos, esa estad&iacute;stica que habla de la defensa de un jugador, que no es otro que el gigante verde Bill Russell. Siempre he pensado que en el arte de meter la pelota en el cesto hay un punto de suerte, mientras que por contra la defensa depende 100% de nuestra f&eacute;rrea voluntad. Eso es lo que admiro de Bill Russell, que por otra parte era tambi&eacute;n un gran asistente.</p><p>En fin, Russell fue elegido en el draft de 1956. Chamberlain empez&oacute; a jugar en la NBA en 1959. Nunca los vimos jugar. Pero yo, que siempre fui un laker, aun sigo so&ntilde;ando con la mano zurda del celtic Russell. &iexcl;Qui&eacute;n lo dir&iacute;a!</p>]]></description><pubDate>Thu, 27 Nov 2014 18:29:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
